Los cazadores estuvieron exentos de las restricciones que afectaron al resto de la sociedad
El Gobierno de Boris Johnson se preocupó más por facilitar la caza y la pesca que por proteger a las mujeres de la violencia en el ámbito doméstico durante la pandemia, según Helen MacNamara, una antigua miembro del gabinete, que ha condenado las decisiones de Johnson durante su declaración como testigo en la investigación sobre la gestión de la COVID-19 en Reino Unido.
MacNamara ha afirmado que la poca atención prestada a la violencia contra las mujeres y los niños tuvo «importantes consecuencias negativas«, mientras que «se prestó una atención desproporcionada a las actividades más masculinas en cuanto al impacto de las restricciones y, posteriormente, a la disminución de estas (fútbol, caza, tiro y pesca)», ha señalado.
Durante la aplicación de dichas restricciones, la caza del zorro y el tiro al urogallo fueron autorizadas, así como la hípica al aire libre y deportes como el fútbol o el rugby. Aunque la caza de zorros se prohibió en 2004 en el país, sigue estando permitida en la modalidad de caza de rastro, para la que se utilizan perros que rastrean la presencia de zorros sin llegar a matarlos, si bien algunas investigaciones han descubierto que esto sigue sucediendo.
En septiembre de 2020, el Gobierno británico prohibió las reuniones sociales en interiores o al aire libre de más de seis personas, a excepción de algunas actividades como la caza, para la que podían reunirse hasta 30 personas. Por aquel entonces, la ex ministra Tracey Crouch declaró que había recibido «preguntas sobre coros, bandas de música, grupos de terapia de adicciones, todos merecedores de una excención, y en lugar de eso, estamos dando vueltas para dar prioridad a la caza de animales. Es una locura».
Algunos activistas que participaron en sabotajes de cacerías de zorros observaron que los cazadores no tomaban ninguna precaución en cuanto a la COVID-19. También descubrieron que realizaban actividades ilegales, como cazar a crías de zorro, lo que se conoce como cubbing, o permitir que los perros dieran caza a liebres.
Varios políticos conservadores de Reino Unido están vinculados a comunidades de cazadores. Con la prohibición de la caza del zorro, Boris Johnson llegó a instar a los cazadores a «desafiar a la policía, a los jueces y al Gobierno» en una columna publicada en The Spectator.
Fuente: Plant Based News.


Deja un comentario