El estudio arroja luz sobre el desarrollo de la capacidad de volar en los dinosaurios
Las aves necesitan entre nueve y once plumas primarias para poder volar, y este sería uno de los motivos por los que algunas vuelan y otras no, según un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, fruto de la colaboración entre un experto en paleontología, Jingmai O’Connor; y otro en ornitología, Yosef Kiat, ambos investigadores en el Museo Field de Historia Natural de Chicago.
Los investigadores han estudiado hasta 346 especies de aves pertenecientes a colecciones en diferentes museos, a través de las que han descubierto un conjunto de características comunes en las plumas de las aves voladoras.
Por ejemplo, las plumas primarias largas de la punta de las alas son asimétricas en aves voladoras, pero simétricas en aves no voladoras. Además, las aves voladoras presentaban entre nueve y once plumas primarias, y en las no voladoras la cifra varía considerablemente. Así, los pingüinos tienen más de 40 y otras aves no tienen ninguna.
Dinosaurios y aves extintas
Además de aves modernas, los autores estudiaron 35 especies de dinosaurios con plumas y aves extintas, algunas de ellas desaparecidas hace entre 160 y 120 millones de años.
Los resultados han arrojado luz sobre el desarrollo de la capacidad de volar por parte de los dinosaurios y qué especies podían hacerlo. Así, los fósiles indican que especies como el velociraptor tenían plumas, pero no podían volar.
«No todos los dinosaurios evolucionaron hasta convertirse en aves, pero todas las aves vivas son dinosaurios», explican los autores. Según los últimos descubrimientos, hubo otros dinosaurios voladores que no eran aves, y se discute sobre si esta fue una única evolución o hubo varias por separado.
Según los científicos, las aves forman parte del grupo de dinosaurios que sobrevivieron al impacto de un asteroide contra la Tierra hace 66 millones de años, pero mucho antes algunos de estos reptiles ha habían desarrollado plumas y la capacidad de volar. El objetivo inicial de las plumas podría haber sido el aislamiento o la atracción entre parejas.
Fuente: EFE Verde.


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