Se ha matado a unos 400 cetáceos de los más de 1800 autorizados
La temporada de caza de delfines 2023/2024 en Taiji (Japón) ha finalizado con el menor número de capturas en años, «aunque la pérdida de la vida o la libertad de un solo delfín es trágica e inaceptable«, en palabras de la organización Dolphin Project.
Para esta temporada, la cifra de capturas establecida era de 1824 individuos, pero finalmente han sido unos 400 los delfines cazados, menos de una cuarta parte de lo permitido. Según Dolphin Project, «no hay forma de saber a qué se debe este descenso, tal vez la explotación de delfines en la zona a lo largo de los años ha provocado una reducción de las poblaciones que pasaban por Taiji, o tal vez puede ser el resultado del cambio climático o una combinación de varios factores».
Ric O’Barry, fundador y director de Dolphin Project ha podido volver a Taiji esta temporada, tras haber sido deportado ilegalmente del país en 2016. A él se han unido otros activistas que acuden a Taiji para documentar y compartir el horror de las matanzas de delfines.
Los activistas han vuelto a documentar cómo delfines huérfanos y jóvenes eran devueltos al mar, con pocas posibilidades de sobrevivir. Algunos sufrieron al enredarse en redes o arrojarse a las rocas en su intento de escapar de los cazadores, según los cuales estas cacerías son «humanitarias».
Esta temporada, 14 de los delfines mulares capturados han sido trasladados a centros donde se mantendrán en cautividad, una cifra también menor a la de los delfines que se han destinado a este fin en años anteriores. Además, Dolphin Project explica que todavía se mantiene a delfines capturados en la temporada 2020/2021 en corrales marinos porque no han podido ser vendidos a zoológicos o acuarios.
Dolphin Project denuncia que las leyes contra el maltrato animal en Japón solo se aplican a especies terrestres.


Deja un comentario