PETA y una clínica veterinaria de la zona se han encargado de la contratación de un camión cisterna, ante la inacción de las autoridades
PETA ha vuelto a denunciar la explotación de animales para el turismo, esta vez en la antigua ciudad de Petra (Jordania), donde se obliga a burros a subir a los turistas a través de los 900 escalones de piedra que conducen al Deir, monumento del siglo I. Según la organización en defensa de los animales, los asnos han pasado dos semanas bajo un calor abrasador y sin acceso a agua, ya que las autoridades no han llenado el único abrevadero que se la proporcionaba.
Tras constatar la situación, PETA y el personal de una clínica veterinaria de la zona se han encargado de la contratación de un camión cisterna para llenar el pilón.
La organización advierte de que la deshidratación no es la única consecuencia de la explotación de estos animales, sino también la aparición de cólicos o insolaciones mortales.
Durante las dos semanas en las que el abrevadero ha permanecido vacío, algunos propietarios de animales los han llevado hasta una fuente que según PETA, «está repleta de sanguijuelas que pueden causarles molestias y problemas respiratorios».
La organización pide a los viajeros a esta y otras partes del mundo que no financien empresas que promocionan actividades con animales, ya sean burros, caballos, camellos u otros, un tipo de explotación que se da en destinos turísticos de todo el mundo.


Deja un comentario