Un informe de Igualdad Animal ha estimado por primera vez el número de individuos víctimas de la acuicultura
«Los peces sienten, ¡protégelos hoy!«. Es el lema de la nueva campaña de Igualdad Animal para concienciar sobre el sufrimiento de los peces destinados a consumo, que viene acompañada de un informe sobre esta industria en México, que cada vez se intensifica más.
La organización pretende dar a conocer información sobre la conciencia y la capacidad de sentir de los peces, y ofrece por primera vez una estimación del número de individuos sacrificados anualmente en las piscifactorías de México: 8600 millones entre 2002 y 2022 y una media de 477 millones al año. Habitualmente, estos animales se cuentan por toneladas o por su valor económico, y no por cifra de individuos.
Pero los peces son los animales más explotados en número de individuos, y su sacrificio es uno de los más lentos y dolorosos. Igualdad Animal los define como «los grandes olvidados».
Concretamente, en México no existen regulaciones que protejan a estos animales a lo largo de las distintas fases de explotación: cría, transporte y sacrificio. De lecho, para las leyes mexicanas los peces son recursos, no animales.
Los peces criados por la acuicultura viven en condiciones de hacinamiento e insalubridad, lo que les provoca enfermedades, malestar, estrés o lesiones. Estos animales cuentan con sistema nervioso central que les permite percibir el dolor cuando son sacrificados por métodos como la asfixia, aplastamientos, golpes, mutilaciones, e incluso extracción de órganos cuando aún están conscientes. Muchos mueren durante el proceso de cría, en concreto 1600 millones durante el período analizado por Igualdad Animal.


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