Más de dos años después de su rescate, los animales se han recuperado y su valor en el matadero se ha multiplicado
En 2022, el santuario de animales La Manada Cántabra rescató a cinco vacas en un estado de desatención y desnutrición severa, tras su decomiso por parte del Seprona. Ahora la justicia ha ordenado la devolución inmediata de los animales al ganadero que las mantenía en estas condiciones, después de haber rechazado sucesivos recursos presentados por el refugio.
Antes del decomiso, las vacas eran mantenidas las 24 horas del día en un recinto sin luz, sin ventilación, encadenadas y sin comida, lo que evidencia el estado de extrema delgadez en el que se encontraban. Fueron personas del santuario y agentes del Seprona quienes les quitaron las cadenas.
Tres de las vacas dieron a luz cuando ya se encontraban en el refugio, sumando un total de ocho vidas rescatadas. El nacimiento de los terneros en el santuario y su registro a nombre de este los ha salvado de ser también devueltos al ganadero.
Tras su rescate, las cinco vacas fueron ganando peso y recuperándose poco a poco. Actualmente, con todos los cuidados recibidos y con un peso y estado de salud acorde a su especie, muy probablemente el ganadero las venderá al matadero si le son devueltas, pues su valor ha aumentado con respecto a antes del decomiso.
El caso llegó a los tribunales poco después de producirse el rescate, y aunque la justicia es lenta, ahora el tiempo corre en contra de los animales. «Necesitamos que se obre un milagro», señalaba el santuario en una publicación de su cuenta de Instagram.
La Manada Cántabra denuncia que no se haya permitido testificar al Seprona, que ordenó el decomiso, en ningún punto del proceso; ni a testigos del santuario, ni al veterinario que trató a los animales. En cambio, sí se ha contado con el testimonio de la parte del acusado.
Durante más de dos años, el santuario ha invertido tiempo, dinero y recursos en el cuidado de estas vacas, desde que salieron de las manos del ganadero que no solo las explotaba, sino que no les prestaba atenciones básicas. Las imágenes del estado en que fueron rescatadas hablan por sí solas, pero el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Medio Cudeyo al que llegó el caso no ha visto maltrato, y ya no cabe recurso contra la devolución de los animales.
El caso está teniendo una importante repercusión en redes sociales, sobre todo en el ámbito del movimiento por la defensa de los derechos de los animales. Dadas las circunstancias, la salvación de las vacas es extremadamente complicada, pero la difusión es clave para lograr detener su devolución.
Imagen de cabecera: estado en el que se encontraban las vacas a su llegada al santuario | La Manada Cántabra.







Deja un comentario