El impacto es mayor en las comunidades negras, latinas e indígenas
Un estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Virginia ha demostrado que la contaminación derivada de la ganadería industrial es visible desde el espacio. Los científicos utilizaron datos de satélite para medir los niveles de amoniaco en Carolina del Norte. La alta concentración de este compuesto en la atmósfera se correlacionaba con la ubicación de granjas industriales, sobre todo en la parte oriental del estado.
El estudio también confirma que la contaminación de la cría industrial de cerdos afecta, en particular y de manera desproporcionada, a las comunidades negras, latinas e indígenas. Los investigadores descubrieron que entre 2016 y 2021, los niveles de amoniaco afectaron un 49% más a las poblaciones indígenas, un 35% más a las comunidades hispanas o latinas y un 27% más a las poblaciones negras en comparación con las blancas no hispanas.
El amoniaco es uno de los gases más tóxicos presentes en las explotaciones porcinas y avícolas, cuyos residuos contaminan el agua y el suelo. El peligro aumenta cuanto mayor es la temperatura. Según los investigadores, las desigualdades en el impacto de este compuesto aumentaban un 31% para las comunidades negras en los días más calurosos y un 64% para las indígenas.
Solo en Carolina del Norte existen unas 2000 granjas intensivas con casi diez millones de cerdos, de los más de 70 millones de estos animales que se crían al año en Estados Unidos. La mayoría de los cerdos en granjas de Carolina del Norte se encuentran en los condados de Duplin, Samson y Robeson, donde las comunidades negras, latinas e indígenas representan casi el 60% de la población. Ya en 2017, se describió una relación entre la raza/etnia y la densidad de cerdos criados en granjas. Los investigadores hablan claramente de un «racismo ambiental«.
Investigaciones como esta, publicada en Environmental Science & Technology, respaldan las quejas de la población local de los municipios en los que la industria cárnica se fija para la instalación de macrogranjas que afectan tanto a la salud humana como al medio ambiente y los animales explotados. Estas instalaciones industriales a menudo se ubican en las zonas más despobladas o vulnerables, lejos de las ciudades.
Fuente: Plant Based News.


Deja un comentario