La falta de formación en profesionales médicos dificulta la promoción de una alimentación más sostenible
La adopción de dietas basadas en vegetales podría contribuir a hacer frente a diversas crisis interconectadas: la de la salud, la pérdida de biodiversidad, la injusticia social y la emergencia climática. Es la conclusión a la que ha llegado un estudio publicado en Future Healthcare. Las autoras indican que la falta de educación sobre nutrición, sobre todo en los profesionales de la medicina, dificulta la promoción de estas dietas, a pesar de que estas representan una «oportunidad significativa» para abordar retos globales.
Las autoras se preguntan «¿Por qué la profesión médica es reacia a hablar del cambio de dieta?», y coinciden en que el fomento de una alimentación basada en plantas desde la atención sanitaria traería beneficios de gran alcance.
El estudio subraya que el sistema alimentario actual impulsa varias crisis interrelacionadas, con efectos a nivel global. La ganadería es una de las principales impulsoras de la crisis climática debido a su alto nivel de emisiones de gases de efecto invernadero, no solo por la propia cría de millones de animales hacinados en instalaciones industriales con sus correspondientes desechos, sino también porque la alimentación de estos genera deforestación en bosques cuyo terreno es utilizado para plantar pastos. A su vez, esto deja sin hábitat a las especies salvajes y desplaza a las comunidades locales, mientras se destinan recursos de manera insostenible e ineficiente al mantenimiento de esos cultivos que no están destinados directamente a la alimentación humana, que en las últimas décadas ha estado cada vez más basada en productos de origen animal asociados con problemas de salud de diversa índole.
La adopción de dietas basadas en plantas, como han demostrado otras investigaciones, contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, a la conservación de la biodiversidad, al ahorro y eficiencia de los recursos y a la mejora de la salud humana.
Las autoras, Shireem Kassam, hematóloga y fundadora de Plant-Based Health Professionals UK (PBHP), y Laura Jane Smith, neumóloga del King’s College Hospital de Londres, recomiendan a las instituciones sanitarias apoyar la normalización de las dietas vegetales por defecto, en lugar de productos de origen animal de alto impacto. También les piden ser parte activa en la presión a los líderes políticos para que apoyen la transición alimentaria y dejen de financiar la ganadería.
Fuente: Plant Based News.


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