Los animales se exportan a distintos países del mundo, con beneficios de casi 3000 dólares por individuo
Uruguay ha habilitado, un año más, la captura de lobos marinos para su venta a parques marinos, delfinarios y zoológicos de todo el mundo. Las capturas dieron comienzo el pasado 1 de abril y se extenderán hasta el próximo 31 de octubre de 2025. Las crías, escogidas para facilitar y adaptación y entrenamiento, son separadas de sus madres y secuestradas de su hábitat natural para ser condenadas a una vida en cautiverio.
El propio Estado vende a los animales a exportadores privados, quienes a su vez los ofrecen a parques o zoos de otros países y continentes, muchos de ellos en China. El precio de los machos ronda los 2000 dólares, mientras que las hembras, apreciadas por su capacidad reproductiva, pueden costar hasta 2800 dólares.
Desde 2020, estas exportaciones se han ido reduciendo. En 2016 se alcanzó la cifra más alta, con 166 lobos vendidos. En 2017 fueron capturados 164 individuos, de los cuales 128 fueron enviados a zoos chinos.
Según la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), las capturas siguen protocolos que garantizan el bienestar animal, pero el propio hecho de separar a las crías de sus madres, independientemente de los métodos, les provoca un enorme sufrimiento. Además, estas prácticas han sido denunciadas durante años por distintas organizaciones, no solo en lo relativo a las capturas, sino también por la falta de trazabilidad al comercializar con los individuos secuestrados.
Desde España, la organización FAADA recuerda la importancia de no colaborar con los centros que explotan animales, como parques marinos, delfinarios y zoológicos, como forma eficaz de evitar nuevas víctimas.


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