El centro ha ignorado las peticiones de activistas para el traslado de los animales a un santuario
El zoo de Los Ángeles ha trasladado a sus dos últimos elefantes, Billy y Tina, a otro zoológico, el de Tulsa (Oklahoma). La organización en defensa de los derechos de los animales Last Chance for Animals (LCA), entre otras, pedían el envío de los animales a un santuario. El concejal Bob Blumenfield había mostrado su apoyo a los activistas. Sin embargo, un juez rechazó la solicitud de paralizar la salida de los elefantes a otro zoo, si bien dejaba en manos del Ayuntamiento la decisión final. Tras la indignación provocada, los elefantes han sido trasladados a escondidas y este miércoles el zoo de Los Ángeles anunciaba que ya se había producido.
Bajo la excusa de enviar a los elefantes a un lugar más espacioso que el zoo de Los Ángeles llegó a definir como una «reserva», estos permanecerán en las mismas condiciones que en Los Ángeles, junto a otros elefantes.
Como alternativa, los defensores de los animales reclamaban que se permitiera a Billy y Tina pasar el resto de su vida en el Santuario de Elefantes de Tennessee, que actualmente alberga a doce individuos de esta especie, o al Santuario ARK 2000, al norte de California.
El zoo de Los Ángeles lleva años recibiendo críticas por las condiciones inadecuadas en las que mantiene a los elefantes, sin espacio, estimulación ni estructura social. Billy y Tina presentan comportamientos estereotipados como balanceos continuos, debido a esta situación.
Billy y Tina fueron secuestrados en su hábitat natural a una edad temprana. Ambos son elefantes asiáticos nacidos en 1985 y 1966, respectivamente. Tina fue enviada a un circo en Estados Unidos con tan solo un año y llegó al zoo de Los Ángeles en 2010. Billy ha permanecido en el zoológico desde 1989.
Last Chance for Animals impulsó una campaña en la que pedía a los residentes de Los Ángeles que remitieran una carta a los concejales del Ayuntamiento para el rescate de los elefantes, que finalmente no ha sido posible.
Indu
En otros zoos los elefantes no han podido salvarse. En el de Phoenix, una elefanta llamada Indu ha sido sacrificada pese a las críticas de organizaciones como In Defense of Animals, que habían pedido su traslado a un santuario donde pasaría sus últimos años en paz.
In Defense of Animals ya conocía la intención del zoológico de poner fin a la vida de Indu, tras haber recibido una denuncia anónima. La organización contactó con el zoo, pero sus peticiones fueron ignoradas. Hace solo un mes, el centro compartía un vídeo en el que se veía a Indu chapoteando en el agua. El zoo señaló entonces que la elefanta estaba «bastante bien».
Indu, de 59 años, permanecía aislada en el zoo, sin contacto con ningún otro elefante. Fue secuestrada en su hábitat en 1965, con tan solo un año, y ha permanecido desde entonces en cautividad en varios zoológicos de Estados Unidos. En el de Phoenix vivió durante 26 años. La muerte de sus compañeros, Reba y Sheena, la dejó sola, confinada en un pequeño recinto sin sombra para protegerse del calor y sin estímulos.
El zoo de Phoenix ha sido catalogado como uno de los peores de Norteamérica para los elefantes por la organización In Defense of Animals, que el pasado 12 de abril convocó una concentración ante el zoológico, en la que entregó una carta pidiendo el envío de Indu a un santuario.
El zoo de Phoenix ha anunciado que cerrará su exposición de elefantes tras la muerte de Indu.


Deja un comentario