El sorteo fue suspendido por la presión de las entidades de protección animal
La caza está presente en los programas educativos de los colegios públicos de Extremadura, con el apoyo de la propia Junta. El pasado 22 de mayo, la Federación Extremeña de Caza (Fedexcaza), respaldada por la Dirección General de Deportes de la Junta de Extremadura, organizó una jornada escolar dentro del programa «Caza y Naturaleza», en la que estaba previsto el sorteo de un cachorro de podenco. Gracias a la movilización de las entidades de protección animal de Extremadura y otros puntos de la geografía española, el sorteo fue suspendido, pero sí tuvieron lugar otras actividades de fomento de la caza entre los más pequeños.
Más de 27 colegios participaron en el acto, que busca inculcar la caza a los niños y las niñas, ante la falta de relevo generacional de una actividad que genera un rechazo social creciente. La organización FAADA alertaba días atrás en sus redes sociales del sorteo programado de un cachorro de podenco, lo que generó la indignación de decenas de usuarios.
Según explicaba FAADA, en uno de los colegios participantes se difundió un formulario al alumnado en el que se anunciaba el sorteo de un cachorro de podenco como parte de las actividades.
A pocas horas de la actividad, la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte, de la que depende la Dirección General de Deportes que la financia, confirmó que el sorteo no iba a tener lugar.
FAADA, que puso los hechos en conocimiento del SEPRONA, alertaba de que el sorteo del animal vulnera «la legislación de protección animal» y transmite «un mensaje nocivo sobre los animales a niños y niñas en edad escolar». En concreto, se vulnera la Ley 7/2023, que prohíbe y sanciona en su artículo 25 el uso de animales como premio, rifa o reclamo. La misma norma prohíbe la cesión de un cachorro sin identificar, con menos de ocho semanas, sin contrato formal de cesión o procedente de una persona no registrada como criadora. Asimismo, la legislación extremeña de protección animal establece la prohibición de donar animales como premio o recompensa.
«Sortear un animal en un contexto escolar transmite a niñas y niños la idea errónea de que un animal es un objeto que puede ganarse, obviando que se trata de seres vivos que requieren compromiso, cuidados y responsabilidad durante toda su vida«, señalan desde FAADA, que presentará una solicitud de información pública sobre las actividades que han tenido lugar y qué animales han estado presentes al Ayuntamiento de Alange, donde se han celebrado.
Aunque finalmente no se sorteó ningún animal, los niños y las niñas participaron en actividades como un taller de cocina con carne de caza y exhibiciones de técnicas de tiro con arco y rifle, o de cetrería, rehala, podencos o perros de madriguera.


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