La explotación acumula varias infracciones en materia de sanidad animal, bioseguridad y medio ambiente
Gallinas conviven entre cadáveres y cucarachas en una granja de Manacor (Mallorca) que ya en 2025 tuvo que retirar sus huevos de los supermercados por un brote de Salmonella. Las organizaciones ARDE y Satya Animal, que han sacado a la luz las imágenes de la explotación avícola, ya ha denunciado los hechos ante la Fiscalía y la Consejería de Agricultura de las Islas Baleares. La misma granja planea construir una nueva instalación que albergaría hasta 80000 animales en el mismo municipio, un proyecto al que los vecinos se oponen.
En la denuncia consta la existencia de aves enfermas en un entorno sin higiene, entre cadáveres en estado de descomposición junto a gallinas vivas y huevos, canibalismo, acumulación de estiércol, cucarachas, moscas, ácaros sobre los huevos y telarañas sobre estructuras deterioradas. Con los cadáveres desmembrados en el suelo, también se halló el de una rata.
La investigación tuvo lugar en julio de 2026 en esta granja de Manacor formada por dos naves con un total de 40000 gallinas.

Riesgo alimentario
De acuerdo con el peritaje veterinario aportado en la denuncia, la presencia de huevos en contacto directo con deyecciones y materia orgánica, su proximidad a animales muertos y la presencia de ácaros sobre la cáscara constituyen factores de riesgo en materia de seguridad alimentaria. Esto facilita la contaminación o penetración bacteriana, pues los ácaros son reservorios de Salmonella.
La investigación también muestra a numerosos animales con pérdida parcial o total de plumaje, lesiones abiertas con pérdida de sustancia en cara y cuello, un animal con ausencia de globo ocular y numerosas gallinas con las crestas pálidas. El informe pericial indica que la coexistencia de diferentes patologías no obedece a una situación puntual, aislada o accidental, sino que sugiere una exposición continuada a causas comunes.
Incumplimientos
Las entidades denunciantes argumentan que las condiciones observadas resultan incompatibles con el Real Decreto 348/2000, por el que se incorpora al ordenamiento jurídico la Directiva 98/58/CE, relativa a la protección de los animales en las explotaciones ganaderas o el Real Decreto 3/2002, de 11 de enero, por el que se establecen las normas mínimas de protección de las gallinas ponedoras. También se habría incumplido el Real Decreto 637/2021, de 27 de julio, por el que se establecen las normas básicas de ordenación de las granjas agrícolas; el Reglamento (UE) 2016/429, de sanidad animal, en lo relativo a las obligaciones de bioseguridad y vigilancia de los operadores; y la Ley 3/2019, de 31 de enero, Agraria de las Illes Balears, en cuanto al deber de cumplir la normativa de sanidad y bienestar animal.

La empresa que gestiona la granja investigada, Avícola Ballester, ya ha recibido sanciones en el pasado por infracciones en materia de sanidad animal y medio ambiente.
En 2025, la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural la sancionó con 200000 euros por la presencia de cadáveres de roedores y gallinas con más de 24 horas post-mortem, la falta de registros en materia de sanidad animal y las condiciones deficientes de higiene, entre otros hallazgos.
En 2024, se le impuso una multa de 150000 euros por la existencia de otra granja sin autorización ambiental desde 2017 y por un incorrecto manejo de los excrementos.

No Macrogranja
Ante la intención de Avícola Ballester de construir una nueva explotación en Manacor, vecinos y vecinas han creado la plataforma No Macrogranja.
En sus alegaciones, los vecinos argumentan que el proyecto incumple las distancias mínimas sanitarias, así como respecto a los núcleos poblacionales y establecimientos turísticos. Señalan que la macrogranja se proyecta sobre masas de agua subterránea vulnerables a la contaminación por nitratos y la instalación tendría un impacto grave sobre los recursos hídricos y el paisaje.
Por todo ello, tanto los vecinos como las organizaciones de protección animal exigen el archivo inmediato del proyecto.

«Las imágenes que hemos presentado demuestran que el trato hacia los animales en esta empresa es absolutamente inaceptable y evidencian numerosas infracciones. Exigimos al consejero de Agricultura, Joan Simonet, que archive el proyecto de la nueva macrogranja y que ordene el cierre de la explotación investigada. Una empresa con este historial no debería seguir explotando animales, y mucho menos ampliar su actividad con una nueva granja», apunta Julia Elizalde, portavoz de ARDE.
En este sentido, se ha impulsado una recogida de firmas para presentar las adhesiones ciudadanas contra el proyecto a la Consejería de Agricultura.
Ya en 2024, la empresa propuso construir la mayor granja de España en Mallorca, con una capacidad para 739000 gallinas. Los ayuntamientos involucrados se opusieron, junto con entidades de la sociedad civil. El asunto quedó zanjado en enero de 2025, cuando el Govern balear aprobó el Decreto 1/2025, que prohíbe las explotaciones avícolas de más de 160000 animales.



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