El reglamento REACH obliga a usarlos solo como último recurso
Al menos 4’2 millones de animales han sido utilizados desde el 2009 en ensayos químicos en cumplimiento del reglamento REACH de la Unión Europea, que entró en vigor hace 16 años para proteger la salud humana y el medio ambiente de los riesgos de las sustancias químicas. El reglamento obliga a la industria química a comprobar la seguridad de estas antes de emplearlas en productos, y aunque las pruebas de toxicidad en animales solo se permiten como último recurso cuando no hay otro método para obtener la información de seguridad, millones de animales siguen siendo utilizados con este fin.
Inicialmente, la Comisión Europea había estimado que se utilizarían unos 2’6 millones de animales adultos desde el comienzo de la aplicación del reglamento. Sin embargo, las cifras ya superan con creces dicha estimación y la mayoría de los animales usados en laboratorios son crías.
En estos momentos, la Comisión Europea se encuentra revisando el reglamento REACH, y se prevé que amplíe los requisitos para realizar pruebas con animales. Por su parte, la comunidad científica considera que la aplicación de métodos sin animales podría proporcionar datos más pertinentes en numerosos ensayos y señala que las pruebas en animales no pueden predecir de forma fiable la seguridad para humanos.


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