El tema genera mucha controversia entre veterinarios y la mayoría de ellos siguen recomendando la carne para los felinos
Un estudio publicado en la revista PLOS ONE ha concluido que los gatos que siguen una dieta plant based tienden a estar más sanos que los que se alimentan de carne.
Los investigadores encuestaron a un total de 1369 cuidadores de gatos, entre los cuales 1178 los alimentaban con dietas convencionales a base de productos cárnicos, 64 con carne cruda y 127 con una dieta basada en plantas. En siete indicadores generales de enfermedad, estos últimos tendieron a salir mejor parados. Entre estos indicadores se encuentran la frecuencia de visitas al veterinario, la medicación que toman o la progresión hacia dietas específicas.
Además, de 22 trastornos de salud analizados, 15 eran más frecuentes en gatos alimentados con carne, mientras que en gatos «veganos» solo siete eran más frecuentes. Los investigadores tuvieron en cuenta las diferencias de edad, sexo, si estaban esterilizados o si eran gatos de interior o de exterior. La mayoría de los datos no fueron estadísticamente significativos, pero los autores afirman que existe una tendencia entre los gatos que se alimentan a base de plantas a gozar de mejor salud. También señalan que estos resultados coinciden con los de otros estudios anteriores.
Los animales participantes en el estudio habían seguido su tipo de dieta durante al menos un año. El 13% de ellos recibía suplementos dietéticos para la salud de las articulaciones, aminoácidos y vitaminas. El 41% recibía a diario golosinas que contienen carne, por lo que algunos de los gatos del grupo de los que siguen una dieta basada en plantas también consumían pequeñas cantidades de este producto.
¿Pueden los gatos ser realmente vegetarianos?
La cuestión de si los gatos pueden ser vegetarianos es controvertida. Se cree que los perros, como omnívoros pueden adaptarse a dietas basadas en plantas, aunque muchos veterinarios discrepan de esto. Pero en el caso de los gatos, que son carnívoros, preocupa aún más el hecho de que no se les alimente con carne, si bien la mayor parte de los piensos convencionales, tanto para gatos como para perros, tienen un alto contenido de cereales.
Entidades como la Asociación Veterinaria Británica no recomiendan dietas vegetarianas para los gatos. Por su parte, el autor principal del nuevo estudio, el profesor Andrew Knight, de la Universidad de Winchester, ha señalado no conocer «ninguna prueba que demuestre que la digestibilidad de alimentos veganos para mascotas sea significativamente inferior» y ha aludido a otras investigaciones que «han demostrado la buena digestibilidad de este tipo de dietas».
Por ejemplo, otro estudio del año 2020 reveló que los gatos eran en realidad más capaces que los perros de digerir proteínas vegetales.
En 2021, una investigación realizada en Canadá descubrió que los gatos alimentados a base de plantas tenían una mejor condición corporal y presentaban menos trastornos gastrointestinaes y hepáticos que los alimentados con carne.
En otro estudio realizado en 2006 los cuidadores de gatos vegetarianos consideraban que sus animales presentaban buen estado de salud, al igual que los cuidadores de gatos carnívoros.
Deficiencias en las dietas convencionales
Según el profesor Knight y los coautores del estudio, la desconfianza en la calidad nutricional de los alimentos comerciales convencionales para gatos empuja a los cuidadores a buscar alternativas y cada vez más personas recurren a una alimentación más natural para los felinos. En este sentido, algunos optan por dietas con carne cruda, aunque algunos expertos señalan una mayor probabilidad de infecciones bacterianas o parásitos.
En opinión de Knight, los alimentos vegetales pueden evitar algunos problemas de salud asociados a los piensos convencionales y proporcionar una nutrición adecuada que incluya también la taurina, esencial para los gatos.
En todo el mundo, se calcula que existen 844 millones de animales considerados de compañía, la mayoría de los cuales se alimentan con dietas convencionales con carne que generan una preocupación a nivel ético o medioambiental para algunos propietarios.
En Estados Unidos, la producción de alimentos para perros y gatos representa entre el 25% y el 30% de las emisiones asociadas a la carne, y la superficie agrícola utilizada para fabricar pienso para perros y gatos es de unos 49 millones de hectáreas, aproximadamente el doble de la superficie de Reino Unido.
Además, la producción de alimentos para perros y gatos está directamente relacionada con el sufrimiento que padecen los animales en las granjas. Algunas personas optan por alimentar a sus compañeros no humanos con opciones veganas por este motivo; pero otros, incluso siendo veganos, prefieren alimentarlos con carne porque consideran que esta es la mejor forma de cubrir sus necesidades nutricionales.
Los expertos recomiendan a los responsables de perros o gatos asesorarse muy bien con veterinarios antes de tomar una decisión sobre la dieta de estos.
Fuente: Plant Based News.


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