Los suizos consumen una media de 52 kilos de carne al año
El Gobierno de Suiza ha lanzado una nueva Estrategia Climática para la Agricultura y la Alimentación, que expone los beneficios de reducir el consumo de carne en el país. Concretamente, la estrategia establece que los gases de efecto invernadero que emite la industria alimentaria deben disminuir en dos tercios por persona para el 2050 en comparación con los niveles de 2020. Con respecto a los niveles de 1990, las emisiones deben reducirse al menos un 40%.
La estrategia afirma que una dieta rica en alimentos vegetales y con menos carne «contiene tanto beneficios para la salud como para el medio ambiente» y que el consumo de carne es demasiado alto en el país en comparación con el consumo de legumbres, frutas o verduras. Los suizos consumen una media de 52 kilos de carne al año, principalmente de cerdo, aves y ternera; y casi nueve kilos de pescado y marisco. Esto se traduce en unos 166 gramos diarios de carne de animales terrestres y marinos, mientras que el consumo de frutas y verduras al día es de 3’6 raciones, menos de las cinco recomendadas al día.
Según la Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y Asuntos Veterinarios suiza, los suizos comen tres veces más carne que la cantidad recomendada.
La ganadería en Suiza
La industria agrícola-ganadera ocupa el 36% de la superficie de Suiza, y la mayor parte se destina a la cría de animales. En el país, hay alrededor de 1’5 millones de vacas, aunque la cifra ha disminuido desde los años 90 y ello ha contribuido a reducir las emisiones en el país.
La Unión Suiza de Agricultores considera que limitar la producción y el consumo de carne es «problemático» y sostiene que las mejoras de la reducción de la carne están sobrevaloradas. También ponen en duda que el aumento de los vegetales sea repercuta positivamente en la salud de las personas y aluden a que la demanda de carne en Suiza es alta, aunque han mostrado su apoyo a la nueva estrategia de adaptación de la agricultura al calentamiento global.
Algunas medidas políticas tomadas en Suiza para reducir el consumo de carne han gozado de buena aceptación, como las relativas a la educación pública sobre la alimentación sostenible; pero otras no han tenido tanto apoyo, como el fomento de alternativas a la carne y la limitación de esta en la restauración pública.
Fuente: Plant Based News.


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