Esta actividad está prohibida en el enclave extremeño y otros entornos naturales de la misma categoría
La Junta de Extremadura, gobernada por el PP y Vox, ha señalado sus intenciones de autorizar la caza en el Parque Nacional de Monfragüe a partir de octubre, bajo la justificación de «controlar la sobrepoblación de animales«, entre los que pone el ejemplo de los jabalís. El Gobierno extremeño se salta así la prohibición de la caza en el parque nacional detallada en su propia normativa.
La presidenta de Extremadura, María Guardiola, ha asegurado en un encuentro con el sector cinegético que «los actuales sistemas de control poblacional» no tienen «respeto alguno por los animales», insinuando que los cazadores sí los respetan. La nueva medida autorizaría las batidas sin perros llevadas a cabo por sociedades locales de cazadores de los pueblos de la zona en fincas propiedad de la Junta, al menos inicialmente.
Guardiola también ha comentado que la decisión obedece a una antigua demanda de los cazadores.
Como es habitual entre los defensores de la caza, Guardiola ha aludido a «conseguir un equilibrio ecológico para evitar daños en la flora y fauna» y a la protección del ganado, si bien se ha demostrado que la actividad cinegética supone un importante desequilibrio medioambiental y los animales de la ganadería no están más protegidos porque esta exista. Más bien, se trata de proteger los intereses de los ganaderos.
Por otra parte, la presidenta de Extremadura ha hecho referencia a la salud pública y a la protección contra las enfermedades transmitidas por los jabalíes, como la tuberculosis. Un problema que, sin embargo, aumentan los cazadores con las granjas cinegéticas en las que crían a estos animales.
Otra de las excusas mencionadas por Guardiola ha sido el supuesto beneficio económico que genera la caza.


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