El debate podría llegar hasta la Comisión Europea
300 personas entre vecinos y allegados del municipio de Retamoso de la Jara (Toledo) han firmado un documento para pedir que no se construyan dos macrogranjas de 2200 y 7200 cerdos. La iniciativa parte de la Asociación Retamoso Sostenible, que comenzó su lucha contra las macrogranjas hace años y que tras los recientes cambios en el equipo de Gobierno ha querido poner de nuevo de manifiesto su rechazo hacia estos proyectos, tanto en el propio pueblo como en la comarca y provincia.
Hace cinco años, la Asociación señaló algunas irregularidades y aspectos que no se ajustan a la normativa en los estudios ambientales de los proyectos, que acabaron por judicializarlos en un proceso que continúa a día de hoy.
La instalación de macrogranjas en un municipio como este implicaría un consumo anual de 38 millones de litros de agua, casi siete más del consumo de toda la población del pueblo. El agua, a su vez, podría sufrir una elevada contaminación y no ser apta para ser usada o bebida.
Toledo es la cuarta provincia con más macrogranjas de todo el país, pero la ganadería intensiva ha tenido también un impacto muy negativo en otras provincias castellanomanchegas como Albacete. Allí, el Ayuntamiento del municipio de Pozuelo, que ha sido uno de los más activos en la lucha contra las macrogranjas y que actualmente se encuentra amenazado por un proyecto que albergaría a más de 80000cerdos, pretende modificar el Plan de Ordenación Municipal para impedir la ganadería intensiva, en respuesta a las continuas peticiones de plataformas sociales y vecinales.
La problemática por las macrogranjas en Castilla-La Mancha ha llevado a europarlamentarios de Izquierda Unida (IU) a señalar que trabajará por frenar la ganadería intensiva en la Comunidad, ya que agrava la despoblación, provoca malos olores y la contaminación del suelo y las aguas. Así lo ha afirmado el europarlamentario Manu Pineda en Cuenca.


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