El colectivo València Animal Save ha realizado una performance en rechazo al proyecto de Nueva Pescanova
La valenciana Plaza de la Virgen ha sido el escenario en el que varios activistas de València Animal Save han realizado una línea silenciosa en rechazo a la granja de pulpos que la empresa Nueva Pescanova pretende abrir en Las Palmas de Gran Canaria. Un proyecto que generaría un «extremo sufrimiento e impacto medioambiental», apuntan desde el colectivo.
Durante el acto, algunos activistas han sujetado carteles con letras que formaban la palabra «pulpos», mientras otros informaban sobre las consecuencias de la apertura de la granja para los animales y el medio ambiente. También se han recogido firmas y se ha informado sobre veganismo.
A pesar de la falta de transparencia por parte de Nueva Pescanova, hasta ahora se sabe que la empresa pretende criar a los pulpos juntos en tanques, aunque en la naturaleza son animales solitarios. Para acabar con su vida, la compañía podría utilizar agua helada.
El colectivo convocante pretende apoyar con esta acción al evento Save the Octopus Fest, organizado por PACMA y Whe The Free. Personas voluntarias de PACMA también participaron en la línea silenciosa en rechazo al proyecto de Nueva Pescanova.
En palabras de la bióloga Rosa Más, «abrir una granja de pulpos no es una buena noticia porque sumamos una explotación más a la larga lista existente». También destaca que la iniciativa, «se pone en marcha porque hay una gran avidez por consumirlos. Lo realmente cruel es la base, el especismo, considerar que los animales sintientes carecen de derechos. No hay diferencias entre granjas y redes, en ambos casos los organismos marinos son recursos a disposición y capricho del ser humano».
Sobre el método de matanza con agua helada, la bióloga señala que «no hay diferencia entre la congelación y la muerte por asfixia en la cubierta de un barco pesquero. En ambos casos se trata de matar a alguien que no quería morir».
Otro punto al que aluden desde València Animal Save es lo innecesario que es consumir productos de origen animal. «Hoy en día el pulpo y otros productos se pueden disfrutar en versión vegana con un sabor que es difícil de distinguir, pero evitando la crueldad y el impacto medioambiental», sostiene Diego Nevado, colaborador de prensa de la organización.
El colectivo alude al documental Lo que el pulpo me enseñó (2020) para conocer mejor a estos animales y anima a firmar contra la apertura de la granja.


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