Los animales llegaron a las instalaciones donde serían explotados a comienzos de la semana pasada
21000 pollitos de cuatro días de vida han muerto tras incendiarse la granja avícola en la que iban a ser criados. Los hechos ocurrieron durante la tarde del pasado viernes en Los Rosildos, una pedanía de la Serra d’En Galceràn (Castellón).
El fuego tardó escasos minutos en propagarse y acabar con la vida de los más de 20000 animales que, de un modo u otro, iban a enviarse al matadero en algún momento de su vida. Ningún medio ha especificado si se trataba de pollos considerados «de engorde», para producción de carne; o gallinas explotadas por sus huevos.
Los propietarios han declarado desconocer el origen del incendio. Para ellos, los 21000 pollitos se traducen en pérdidas de entre 13000 y 14000 euros, sin entrar a valorar el sufrimiento de estos. Según han manifestado, os animales habían llegado a la granja el pasado lunes, el que habría sido el día de su nacimiento.
Tanto la cría de pollos para su engorde como la de gallinas para obtener huevos provocan un enorme sufrimiento a los animales, al margen de que puedan producirse hechos como este. Ambos están seleccionados genéticamente, ya sea para engordar en el menor tiempo posible o para producir más huevos. Esto los lleva a desarrollar enfermedades y dolencias durante toda su corta vida, que en el caso de los pollos les es arrebatada con poco más de un mes y en el caso de las gallinas, con algo menos de dos años.


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