La organización se sumó a las vigilias por el Día Internacional sin Carne
València Animal Save se sumó ayer a las vigilias que tuvieron lugar en todo el mundo durante el Día Internacional sin Carne. Los activistas acudieron al matadero de Sueca (Valencia) para documentar las condiciones en las que llegaban pollos destinados al consumo.
Las imágenes obtenidas por los activistas muestran a animales en espacios reducidos, rodeados de suciedad y con heridas. Los pollos también presentan un tamaño superior al normal para su edad debido a la selección genética por la que engordan en muy poco tiempo desde que nacen.
«Esta acción pretende poner de manifiesto la crueldad con la que la industria trata a los animales, en este caso pollitos de apenas 40 días, considerándolos simplemente un número, un objeto del cual extraer beneficio», ha declarado uno de los coordinadores de València Animal Save, José Ferrer.
Concretamente, el matadero de Sueca está certificado como libre de antibióticos y con sello de bienestar animal, según la organización, un término que para los activistas, no se corresponde con la triste realidad de los pollos que mueren tras sus paredes. Una realidad que «está muy cerca de nuestra comodidad y nuestra cotidianeidad».
La apariencia de los animales en las imágenes obtenidas muestra el sufrimiento que estos padecen antes de llegar al matadero y durante el transporte, pero muchos pollos mueren antes de este último paso, «pues a la industria le sale más rentable dejarlos morir lentamente que la atención veterinaria que requieren», sostiene Diego Nevado, portavoz de prensa de València Animal Save.









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