El propietario compara su requisito con el de no fumar o no poner la música alta
Dos anuncios de alquileres de pisos en Brooklyn han llamado la atención por un particular requisito que el casero pide a los inquilinos: que no cocinen carne, una petición que es legal según la normativa neoyorquina.
No se exige a los inquilinos que sean veganos o vegetarianos, y estos pueden consumir productos para llevar que contengan carne, pero no cocinarla dentro de los apartamentos, cuyo precio de alquiler es de 4500 y 5750 dólares al mes, respectivamente, un coste habitual en la zona donde se encuentran.
El casero ha declarado que el motivo por el que pide esta condición a sus inquilinos es que no desea oler a carne cocinada, puesto que vive en el mismo bloque. «La gente piensa que somos discriminatorios», ha señalado, pero compara su petición con otras condiciones que se consideran más normales, como la de no fumar o no poner la música alta para no molestar a los vecinos.
Fuente: Vegan FTA.


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