El centro pretende crear un grupo junto a los individuos de la especie que ya viven en sus piscinas
Plombir y Miranda, dos belugas procedentes del delfinario Nemo de Járkov (Ucrania), llegaron en junio al Oceanogràfic de Valencia en un delicado estado de salud y tras un complicado traslado de 48 horas que el centro ha definido como «un hito en la protección animal», y en el que han participado equipos del Georgia Aquarium y SeaWorld estadounidenses.
Para los acuarios, se trata del «rescate» de dos animales cuyas posibilidades de supervivencia eran escasas. Sin embargo, seguirán viviendo en cautividad y muy probablemente, explotados junto a las otras belugas del centro, sin llegar a ser devueltas al océano o al menos, a una vida adecuada a sus necesidades sin explotación. Plombir y Miranda son macho y hembra, lo que puede haber despertado el interés del Oceanogràfic por las posibilidades de cría.
Plombir tiene 15 años y Miranda, 14. Su viaje comenzó por carretera, desde Járkov hasta Odesa, con una duración de unas doce horas. En Odesa fueron revisadas por veterinarios, y posteriormente, trasladadas hacia la frontera con Moldavia. La última fase del viaje fue realizada en avión hasta Valencia, durante cinco horas.
Desde el comienzo de la guerra en Ucrania, el delfinario Nemo ha trasladado a muchos animales, entre ellos delfines, focas o leones marinos, a otros acuarios del mundo donde seguirán siendo explotados mientras los centros hablan de «rescate» o de «salvar animales» que no habrían sufrido las consecuencias de la guerra si no vivieran en cautividad.
Las dos belugas fueron trasladadas en un principio a una zona no accesible al público. El Oceanogràfic pretende que se unan a las otras belugas del acuario, Kylu y Yulka, y ya han comenzado las primeras interacciones. El centro ha informado que su estado de salud ha mejorado en las últimas semanas. También ha detallado que se han dispuesto micrófonos en las piscinas donde se encuentran para conocer su forma de comunicarse, ya que su dialecto es distinto al de las belugas del Oceanogràfic y su reacción al juntarse podría ser agresiva.
otros animales en ucrania
Desde el comienzo de la guerra, han pisado suelo ucraniano algunas organizaciones internacionales en defensa de los animales que se han unido a las nacionales, como PETA o Animal Rescue Kharkiv (ARK), que han dedicado sus esfuerzos al rescate de animales abandonados o indefensos. Así, ambas entidades han rescatado más de 16500 animales entre perros, gatos, caballos, cabras, ovejas, cerdos, aves u otros. Algunos de ellos han podido reunirse con sus tutores, mientras que otros esperan un nuevo hogar o han sido trasladados a refugios en otros países.
Antes de la guerra, ARK atendía a unos 70 animales a la semana en su clínica, pero una bomba destruyó parte de sus instalaciones, por lo que tuvo que construirse una instalación más segura, grande y resistente que ahora atiende a 130 animales al día, que llegan heridos, lesionados, con traumas, con desconfianza tras días expuestos a bombardeos, con o sin sus familias.


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