El pasado 13 de julio moría a los 53 años la actriz Shannen Doherty, que en los últimos años ha llevado a cabo una incasable lucha por la defensa de los derechos de los animales en distintas causas. Su representante informaba este domingo sobre el fallecimiento de la actriz: «Estaba rodeada de sus seres queridos, así como de su perro, Bowie«.
En 2015, le detectaron por primera vez cáncer de mama. Posteriormente, se sometió a una mastectomía y a tratamientos con quimioterapia y radioterapia, y en 2017, anunció que la enfermedad estaba en remisión. Sin embargo, dos años después informó de que el cáncer había regresado. En 2023, la actriz anunció que este se había extendido a los huesos (metástasis). Su caso ha sido utilizado como ejemplo de la necesidad de defender la sanidad pública, ya que ella misma manifestó las dificultades por las que había pasado para obtener acceso a una atención médica adecuada en un país, Estados Unidos, donde esta solo se otorga a través de seguros privados.
Doherty comenzó su andadura en el mundo de la interpretación en los años 80, aunque sus papeles más destacados llegaron en los 90, con Beberly Hills, 90210 (Sensación de Vivir en España), en 1990; y Charmed (Embrujadas en España), en 1998.
La actriz se mostró en numerosas ocasiones como una defensora de los derechos de los animales, colaborando con PETA en su famosa y controvertida campaña contra las pieles o contra la explotación de los animales en circos.
También promovió la adopción de animales frente a la compra y se posicionó en contra de los criaderos, la venta en tiendas y los sacrificios en perreras.
En 2014, Doherty se unió a la organización Sea Shephred para documentar las matanzas de delfines en Taiji (Japón). Ella misma acudió presencialmente para ser testigo de la captura y posterior asesinato de decenas de estos cetáceos, salvo uno, al que no se mató para venderlo a la industria de los acuarios. Durante ese viaje, también documentó la cautividad de los cetáceos en el país.
Además de los delfines, Doherty se posicionó contra las matanzas de focas y apoyó campañas por la conservación de los océanos.
Otro de sus actos públicos en defensa de los animales fue su presencia en el Capitolio para pedir protección hacia los perros y gatos.
Sin embargo, sus mayores esfuerzos en el ámbito de la protección animal se centraron en los caballos, particularmente en su crítica a la práctica del soring, por la que se obliga a los equinos a adoptar un paso exagerado conocido como big lick. Doherty pidió leyes más estrictas y la prohibición de esta práctica. Sin embargo, nunca se definió como «vegana» ni se posicionó contra la hípica o la equitación.
En su último cumpleaños, PETA quiso homenajearla bautizando con su nombre a una yegua rescatada tras cinco años sometida a trabajos de arrastre de carros en La India, que gracias al trabajo de la organización se ha sustituido por vehículos.
Uno de sus últimos proyectos fue el podcast Let’s Be Clear, en el que habló con su compañera de reparto en Charmed y amiga Holly Marie Combs sobre la idea de crear una fundación para proteger a los caballos. Shannen también colaboró con refugios de estos animales. En su podcast, además, adquirió protagonismo su perro Bowie, que también tenía su propia cuenta de Instagram y que según la actriz, fue un gran apoyo tras su diagnóstico de cáncer.
Además, se opuso a la caza de trofeos y se mostró a favor de proteger de esta a las especies amenazadas. En sus redes sociales, publicó posts en defensa de aves como los búhos y otras especies en peligro, como los lobos, koalas o tigres.


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