Los registros oficiales de envenenamiento de fauna no son capaces de detectar la cifra de individuos y especies afectadas

,

El veneno es una amenaza para la conservación de los animales salvajes, para los humanos y los animales domésticos

Los datos oficiales de envenenamiento de fauna en España no detectan ni el número de individuos afectados ni de especies, y el uso de veneno no solo es una amenaza para la conservación de estas, sino también para los seres humanos y los animales domésticos, tal como indica un estudio publicado en Biological Conservation, que ha evaluado las fortalezas y debilidades de las estadísticas oficiales.

Los investigadores han comparado los datos con la información obtenida del seguimiento en campo de cebos simulados colocados en 19 áreas de todo el territorio nacional. Los resultados muestran que aunque las bases de datos reflejan especies envenenadas, no aciertan con la cifra exacta, ni tampoco con la de individuos que podrían verse afectados.

En España, el artículo 336 del Código Penal establece penas e prisión de cuatro meses a dos años, o una multa de ocho a 24 meses por la comisión de delitos de envenenamiento de fauna. La prevención y la persecución de estos actos resulta clave para luchar contra esta amenaza para la conservación, y los resultados del estudio pueden ayudar a identificar las debilidades en las acciones contra el uso de veneno.

La investigación toma como ejemplo la base de datos del programa ANTÍDOTO, recopilada por WWF y SEO/BirdLife para valorar la efectividad de los registros oficiales, en base a los que suelen delinearse las estrategias de lucha contra el uso ilegal de veneno.

Según los investigadores, existe margen de mejora para la detección de los casos. El zorro es una de las especies más afectadas por el uso de veneno, tanto por su toma directa como por alimentarse de animales envenenados. Por tanto, los investigadores proponen prestar más atención a la presencia de zorros muertos durante las labores de vigilancia, así como de otras especies como córvidos, martas o garduñas.

Por contra, las especies protegidas suelen estar mejor representadas en los registros, ya que se les presta mayor atención y están vinculadas a programas de conservación y seguimiento. Entre este grupo de especies, el buitre leonado es una de las más afectadas por el uso de tóxicos. El veneno también es utilizado para matar ilegalmente a lobos.

Tres investigados en Alicante

La Guardia Civil investiga a tres personas de entre 50 y 64 años por esparcir más de 300 dosis de veneno en madrigueras con el objetivo de matar animales salvajes en Alicante. Uno de los investigados fue sorprendido mientras distribuía raticida en una finca agrícola. Los agentes han intervenido el veneno dispensado en madrigueras y otros seis envases de nueve kilos en el interior de un almacén.

Los investigados podrían ser acusados de dos delitos contra la fauna y la flora, por el uso de veneno para matar animales salvajes y la afección a especies protegidas.

El uso de rodenticidas (veneno para roedores) está restringido al interior de inmuebles y alrededores, siempre dentro de portacebos para evitar que otros animales accedan al veneno. Su uso en el medio natural puede afectar a diversas especies y a toda la cadena trófica, por lo que está prohibido.

Al parecer, los investigados utilizaban el veneno para eliminar conejos. De hecho, los propios agentes localizaron restos de cadáveres de conejos y de un ave protegida, y determinaron que habían distribuido unos seis kilos de rodenticida.

Los hechos han sido puestos en conocimiento de los Juzgados de Alicante.

One response to “Los registros oficiales de envenenamiento de fauna no son capaces de detectar la cifra de individuos y especies afectadas”

  1. […] que el peor año fue 2021, con 291 envenenamientos constatados. Ecologistas y expertos creen que la cifra real es mucho […]

Deja un comentario

Entrada anterior:
Entrada siguiente:
contenido relacionado

Descubre más desde La Zona Veggie

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo