Preocupa especialmente la cifra de ensayos con primates
La cifra de animales utilizados para ensayos en laboratorios aumentó en 2021 después de tres años consecutivos de descenso, según las últimas estadísticas sobre el uso de animales con fines científicos en los 27 estados miembros y Noruega durante 2021 y 2022.
En 2021, el número de animales usados en laboratorios alcanzó los 9’41 millones, un 18’5% más que en 2020 y un 6’6% más que en 2018. El aumento se debe, principalmente, a tres proyectos de investigación relacionados con peces, dos que utilizan salmones en Noruega y uno que utiliza larvas de lubina en España, que representan más de 1’3 millones de animales. Además, parte del incremento puede atribuirse a los proyectos que se cancelaron o pospusieron en 2020 debido a la pandemia.
El dato positivo que arroja en la encuesta es una reducción del uso de animales en 13 países en 2021 en comparación con el año anterior.
En 2022, las cifras fueron menores que en 2021. El número total de animales disminuyó a 8’39 millones, un 10’9% menos que en 2021 y un 5% menos que en 2018. Esto confirma el carácter excepcional del aumento registrado en 2021 y pone de relieve una tendencia decreciente a largo plazo.
Especies
En ambos años, los ratones fueron la especie más utilizada, seguida de los peces, las ratas, las aves domésticas y los conejos. En 2021, aumentó el uso de peces, mientras que en 2022 lo hizo el de reptiles.
Preocupa también el uso de primates en laboratorios en un momento en el que han prosperado los ensayos en humanos. La cifra total de estos animales utilizados con fines científicos aumentó por primera vez en años. La mayoría procede de importaciones de países de África o Asia, si bien se incrementaron las de África debido a la prohibición de la exportación china introducida en 2020. El porcentaje de primates procedentes de criaderos aumentó del 58’8% en 2021 al 74’4% en 2022, lo que confirma un menor uso de animales capturados en su hábitat, pero alerta sobre la cría de primates en cautividad.
Alteración genética y sufrimiento
En 2022, el 24’8% de los animales utilizados estaban alterados genéticamente, un 4’3% más que en 2021. De ellos, el 17’5% eran portadores de un fenotipo nocivo. Las especies más alteradas genéticamente son el pez cebra y los ratones.
También aumentó en 2022 en un 28’1% la cifra de animales utilizados para la creación y mantenimiento de líneas genéticas alteradas, con un total de 852145 animales.
Con respecto al sufrimiento animal, la encuesta separa entre uso «severo» y «moderado». El primero continuó su tendencia a la baja desde 2018, pero todavía afectó a 918202 animales en 2021 y a 784048 en 2022.
Sin embargo, los denominados usos «moderados» aumentaron desde 2019, y alcanzaron más del 42% de las pruebas que en 2022.
Por otro lado, la cifra de animales utilizados por protocolo disminuyó un 6’2% en 2021 y un 16’2% en 2022, debido a algunas legislaciones que abogan por la reducción del uso de animales en laboratorios. Esto no se cumplió en el caso de normativas sobre dispositivos médicos o productos químicos, cuyas investigaciones con animales han aumentado desde 2018.
Las últimas estadísticas revelan un avance muy lento hacia una ciencia sin animales, en ocasiones con ciertos retrocesos, lo que indica que es necesario un mayor impulso por medidas políticas de fomento de alternativas.


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