Se trata de artefactos que al ser activados por un individuo, expulsa polvo de cianuro de sodio
Organizaciones conservacionistas han unido sus fuerzas para pedir al Servicio Forestal de Estados Unidos que prohíba las bombas de cianuro (M-44) que se utilizan contra la fauna salvaje en los bosques de su competencia. Estos artefactos expulsan polvo de cianuro de socio que no solo mata indiscriminadamente a coyotes, zorros y otros animales silvestres, sino también a seres humanos.
Los dispositivos M-44 «nunca pueden utilizarse de forma segura», explica el director del grupo Predator Defense, Brooks Fahy, que ha trabajado en los últimos 30 años con víctimas de estos artefactos. «El Gobierno federal no tiene justificación alguna para intentar ‘gestionar’ a los depredadores autóctonos con un dispositivo que mata y envenena a especies en peligro de extinción, fauna salvaje, perros y humanos, especialmente en nuestros terrenos forestales públicos».
Las bombas de cianuro no se utilizan en terrenos administrados por el Servicio de Parques Nacionales y el de Pesca y Vida Silvestre, pero el Servicio Forestal ha seguido haciendo uso de ellos a través del programa Wildlife Services, que gestiona cacerías de animales. El secretario de Agricultura, Tom Vilsack, ha afirmado que en los últimos años no se han colocado M-44 en espacios forestales nacionales.
En 2023, las bombas de cianuro acabaron con la vida de 6543 animales, 156 de ellos de forma involuntaria. El año pasado se detectó su uso en diez estados: Colorado, Montana, Nebraska, Nevada, Nuevo México, Dakota del Norte, Oklahoma, Texas, Virginia Occidental y Wyoming. Además, las agencias estatales de Dakota del Sur, Montana, Wyoming, Nuevo México y Texas están autorizadas para utilizarlo. Otras administraciones han tomado medidas contra estos artefactos y han reconocido el peligro que conllevan.
En 2017, un menor de 14 años paseaba junto a su perro cuando este activó accidentalmente un dispositivo M-44 que acabó matándolo. El adolescente resultó herido y probablemente pudo salvarse gracias a la dirección del viento, pero el suceso abrió el debate, una vez más, del uso de las bombas de cianuro.
La lucha contra las bombas de cianuro se remonta a años atrás. Durante su anterior mandato, Donald Trump autorizó al Departamento de Agricultura a utilizarlas para matar animales salvajes, por lo que ahora que ha sido reelegido, es previsible que en los próximos años sigan sumándose miles de víctimas.


Deja un comentario