El parque marino y las autoridades francesas decidirán el destino de 4000 animales
Marineland Antibes, el parque marino más grande de Europa, ha cerrado sus puertas tras 54 años, tal como el centro anunciaba recientemente debido a que una ley aprobada en 2021 prohíbe los espectáculos con cetáceos en Francia y el contacto directo entre estos animales y los visitantes en zoológicos a partir de 2026. Se trata de una victoria para el movimiento por la defensa de los derechos de los animales, aunque preocupa el destino de los 4000 individuos de diferentes especies que todavía permanecen en el parque, entre ellos dos orcas y doce delfines.
El primer destino que se barajó para las dos orcas fue un parque marino japonés, pero el Ministerio para la Transición Ecológica de Francia rechazó la propuesta debido al estado actual de las orcas, a los riesgos que implica someterlas a viajes largos y a la incompatibilidad entre los estándares de bienestar animal japoneses y los europeos. Organizaciones en defensa de los derechos de los animales como One Voice también se opusieron al traslado a Japón, país donde todavía es legal la caza de ballenas y donde no existen leyes que protejan a los cetáceos en cautiverio.
Sin embargo, las orcas todavía no están a salvo de dejar de ser explotadas. Las últimas noticias apuntan a Loro Parque (Tenerife) como posible destino para ellas, Wikie y Keijo, madre e hijo, de 23 y once años, respectivamente. La propuesta todavía está siendo evaluada.
Las entidades en defensa de los animales lo tienen claro: el mejor destino para Wikie y Keijo es un santuario. En concreto, han propuesto uno ubicado en Nueva Escocia (Canadá), pero este todavía no está en funcionamiento. Los animales serían ubicados en primer lugar en un corral marino antes de su liberación en un área de 44 hectáreas de océano, un plan similar al que se planteó para la ya fallecida Lolita, pero que nunca podrá ponerse en marcha si las autoridades y los responsables de los parques marinos que dejan de explotar animales optan por su reubicación en otros zoológicos.
En Loro Parque, Wikie y Keijo seguirían siendo explotadas en espectáculos, utilizadas como atractivo turístico. Probablemente, Wikie también sería usada como reproductora, y puede que separada de su hijo, lo que rompería su lazo familiar, tal como advierte One Voice.
Por el momento, las dos orcas permanecerán en el ya cerrado Marineland, que ofreció su último espectáculo con cetáceos el pasado 5 de enero, hasta que se decida su destino. El Gobierno pide al centro que se pronuncie y aporte posibles soluciones, mientras trabajan en coordinación para determinar la reubicación de los 4000 animales.
Además de la legislación, el descenso del número de visitantes ha influido en el cierre del parque marino, que podría haber permanecido abierto legalmente sin espectáculos con cetáceos. El centro ha reconocido que en la última década ha perdido más de medio millón de visitantes anuales, y que el 90% de estos acudían atraídos por los espectáculos de orcas y delfines, por lo que la prohibición hacía inviable su continuidad.


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