El felino ha sido sometido a una cirugía de extirpación de ambos ojos, pues el daño era irreversible
Un tigre llamado Firmin, que ha pasado su vida en cautividad en zoos de España y Francia, ha quedado completamente ciego debido a los flashes de las cámaras fotográficas o de los móviles de los visitantes. El animal acaba de ser sometido a una cirugía de extirpación de los dos ojos por el daño irreversible que padecía.
Los problemas oculares de Firmin fueron empeorando con el tiempo. En 2019, fue trasladado al zoo La Tanière, en Francia, donde un equipo de veterinarios intentó tratar su condición. En 2021, fue sometido a una operación para tratar úlceras perforantes y glaucoma, pero esta y otras intervenciones no lograron salvar su visión.
Finalmente, el pasado mes de enero los especialistas optaron por la extirpación de ambos ojos y por coser sus párpados como la mejor opción.
La organización World Animal Protection (WAP) se ha hecho eco del caso de Firmin: «Los tigres son animales silvestres y nunca deberían ser utilizados como accesorios para fotografías o entretenimiento«, señala Katheryn Wise, gerente de campañas de vida silvestre de la entidad en defensa de los animales.
«El trágico destino de Firmin es una prueba de que detrás de una foto con un animal silvestre puede haber años de sufrimiento. Los animales deben ser observados a distancia en su hábitat natural, no en jaulas ni espectáculos», subrayan desde WAP, que recurre a la historia del tigre para explicar las consecuencias del turismo irresponsable y la explotación de los animales salvajes.


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