El Gobierno no se plantea cambios legislativos con respecto a estas explotaciones
Solo 14 de las 260 granjas de producción de foie gras en España han sido inspeccionadas en los últimos cuatro años. Igualdad Animal advierte de que «esta falta de controles hace que la práctica de la alimentación forzada pueda ser todavía más abusiva». La organización señala que las inspecciones oficiales son fundamentales para garantizar el cumplimiento de la normativa y disuadir prácticas inapropiadas.
Según la Dirección General de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal, en 2020 no tuvo lugar ninguna inspección; en 2021 se efectuaron controles en el 4’2% de estas explotaciones, cinco de patos y una de gansos; en 2020 solo se inspeccionó el 3% de las granjas, cinco de patos y ninguna de gansos; y en 2023 solo tuvieron lugar controles en el 1’9% de las explotaciones, tres granjas de patos. Estos datos revelan que una granja de producción de foie gras tiene probabilidades de ser inspeccionada cada 43 años.
La falta de inspecciones «conlleva que las condiciones inadecuadas de bienestar animal pasen desapercibidas», expresa Igualdad Animal, especialmente en prácticas de extrema crueldad como la alimentación forzada que enferma los hígados de patos, ocas y gansos para producir foie gras. «Cuando las inspecciones son esporádicas o casi inexistentes, las granjas pueden perpetuar malas prácticas sin ningún tipo de consecuencias punitivas«, sostiene Anna Mulá, gerente de incidencia legislativa de Igualdad Animal.
Por otro lado, el bajo porcentaje de inspecciones cuestiona el compromiso real de las autoridades con respecto al bienestar animal, «dejando que las explotaciones operen con un enfoque centrado exclusivamente en la eficiencia económica«.
Sin controles, el maltrato animal puede verse aumentado, si bien desde Igualdad Animal abogan por la prohibición total de la alimentación forzada como «una forma efectiva de evitar que los animales sufran, independientemente de las deficiencias en el sistema de inspección actual», apunta Mulá.
El Gobierno de España no se plantea, por el momento, tomar medidas. Así lo señaló en su respuesta al grupo parlamentario Sumar, que preguntó sobre su intención de abordar cambios legislativos para reducir el sufrimiento de estos animales.
En España, un millón de aves son sometidas a la alimentación forzada para producir foie gras, en las aproximadamente 260 granjas existentes en seis provincias.


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