El primer informe sobre abandono animal en España confirma la vulnerabilidad de los canes usados para la caza y los PPP
La Dirección General de Derechos de los Animales ha publicado el primer informe oficial sobre el abandono animal en España, en cumplimiento de la Ley de Bienestar Animal. El estudio fue realizado en 2023 a través de encuestas a 749 ayuntamientos y protectoras de animales, y revela, al igual que otros informes previos de entidades no gubernamentales, que los perros mestizos (más del 50%), los usados para la caza y los considerados «potencialmente peligrosos» son los que más sufren el abandono.
En 2023, los refugios de los municipios encuestados recibieron a 18764 perros, de los cuales 18009 salieron adoptados, de vuelta con sus tutores o trasladados a otros centros (un 1’6% fuera de España). Un 7’3% de estos canes procedió de incautaciones. El 77% eran perros adultos, frente a un 23% de cachorros. En el caso de los gatos, un 38% eran cachorros.
En cuanto a los gatos, 13230 llegaron a refugios, pero solo 10881 salieron de estos centros. Más del 86% fueron encontrados perdidos o abandonados, más del 9% fueron entregados por sus tutores y un 4% procedió de incautaciones. Preocupa la alta tasa de mortalidad de gatos rescatados, del 22’6%, en comparación con el 4’6% de los perros.
Si solo se tienen en cuenta las adopciones, destino más común de los perros y gatos rescatados, estas representan el 52’9% de los canes y el 64’6% de los gatos. Casi un 31% de los perros y menos de un 7% de los gatos regresaron con sus familias originales.
La mayoría de los animales que ingresaron en refugios fueron encontrados tras ser abandonados o perderse. Fue así para más del 81% de los perros y el 87% de los gatos. Además, no suelen llegar con microchip. Solo el 5’3% de los gatos y un 31’2% de los perros estaban identificados, lo que dificulta el retorno en casos de animales perdidos o la búsqueda del responsable de un abandono.
Necesidades de los refugios
El informe también alude a la situación actual de los refugios, que tienen una alta dependencia del voluntariado, con una media superior a la veintena de personas y más de ocho casas de acogida, y una importante carencia de infraestructuras propias. Solo uno de cada cinco ayuntamientos dispone de un refugio municipal. El resto externaliza el servicio a empresas o asociaciones. La mayoría de los refugios se centran en la acogida de gatos y perros, y una minoría atiende también a animales de otras especies.
El informe finaliza con una serie de conclusiones sobre aspectos críticos en los que es necesario avanzar, como:
- Mejorar la identificación de los animales, especialmente de los gatos.
- Aumentar la financiación local para la atención de animales abandonados, sobre todo en infraestructuras.
- Promover campañas educativas sobre la tenencia responsable y la adopción.


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