Hacinamiento, explotación y contaminación, la realidad oculta tras el queso más famoso de Italia

,

We Animals Media revela las condiciones insalubres en las que viven las búfalas en granjas

Sufrimiento, explotación y contaminación ambiental. Con estas tres palabras puede definirse la producción del queso italiano más popular, la mozzarella di bufala campana (mozzarella de búfala). Una investigación de We Animals Media, a cargo de los fotoperiodistas Arianna Fraccon y Raffaele Petralla, ha revelado la realidad que se esconde tras la imagen idílica que el sector promueve en sus campañas de marketing, en las que asocia este queso a la calidad y la tradición.

Las granjas de búfalas no son muy diferentes a las de vacas, y se caracterizan por el confinamiento en instalaciones insalubres en las que viven rodeadas de sus excrementos, donde no pueden llevar a cabo sus comportamientos naturales. Esta imagen contrasta con los pastos que aparecen en los anuncios de la industria.

Sus miradas, las estereotipias y las marcas en sus cuerpos hacen «evidente el sufrimiento que les obliga a soportar una industria que pretende borrar su individualidad y convertirlas en auténticas máquinas de producción«, definen los fotoperiodistas, que recuerdan que «los búfalos son animales majestuosos, extremadamente sociales y comunicativos».

Mozzarella de búfala | Valeria Boltneva

Otro punto en común con las explotaciones vacunas es la contaminación por nitratos, que afecta gravemente a los sistemas hídricos de la región de Campania (Italia), perjudica al conjunto de biodiversidad y la salud pública.

«En los últimos tres años, en la zona de Capaccio, hemos emitido aproximadamente 17 sanciones administrativas por un total de 82000 euros», ha declarado Alessio Manca, comandante de la Guardia Costera de Agropoli. «Durante las inspecciones, a menudo se ha comprobado que no solo había una gestión ilegal de los residuos, sino que además estos tenían un impacto medioambiental importante», agrega, a la vez que recuerda que esto es constitutivo de un delito contra el medio ambiente.

Por su parte, el activista Alfredo Riccio también ha ofrecido su testimonio: «He visitado varias granjas de búfalas junto con las fuerzas del orden, y he podido observar lo que ocultaban. Lo que más me impactó fue ver búfalas que ya no podían caminar, el suelo era inadecuado y sus pezuñas habían crecido en exceso. Paseando por los campos cercanos, también encontramos un auténtico cementerio de búfalos machos jóvenes».

Fuente: Vegan FTA.

Deja un comentario

Entrada anterior:
Entrada siguiente:
contenido relacionado

Descubre más desde La Zona Veggie

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo