Un estudio analiza la posición de quienes deciden dejar de consumir productos de origen animal en la sociedad
Las personas que deciden no consumir productos de origen animal están lejos de los estereotipos que la mayor parte de la sociedad suele atribuirles, al identificarlas como emocionalmente inestables, débiles, e incluso infantiles. Así lo concluye une estudio titulado «Repensar el vegetarianismo: diferencias entre vegetarianos y no vegetarianos en la defensa de los valores humanos básicos», publicado en PLOS One, que ha abordado los conceptos erróneos populares sobre las personas veganas y vegetarianas.
El estudio analiza los resultados de tres investigaciones independientes llevadas a cabo en Estados Unidos y Polonia, con una muestra total de más de 3700 participantes. De estos se desprende que las personas vegetarianas, entre las que se incluyen las veganas, tienden a ser más independientes, valoran su elección personal y demuestran una mayor determinación que quienes consumen productos de origen animal.
La investigación señala que las personas vegetarianas tienden a respaldar menos los valores de la tradición, aunque esto sobre todo se constató en Polonia y no tanto en Estados Unidos. En los tres estudios, también se vinculó a estas personas con la estimulación, el logro y el poder. Adoptar una dieta vegetariana, además, se relaciona con un fuerte compromiso con la causa y una relativa falta de importancia en el cumplimiento de las normas existentes.
El estudio sugiere que seguir una dieta vegetariana se relaciona con valores que enfatizan la independencia y la individualidad, lo que tiene sentido si se tiene en cuenta que quienes no comen animales ni sus derivados por motivos éticos también consideran el respeto por la individualidad de los otros animales, o que su estilo de vida puede llevarlas a alejarse de personas con las que dejan de ser socialmente compatibles para volverse más independientes. La investigación señala también que las personas vegetarianas son conscientes de que forman parte de una minoría social y están dispuestas a defender sus principios.
Sin embargo, las personas vegetarianas no se identifican con el valor tradicional de benevolencia, aunque puedan ser más sensibles al dolor y el sufrimiento de los animales o más conscientes sobre los problemas ambientales. Esto puede deberse a que las actitudes tradicionales de benevolencia desde el prisma cristiano o de otras religiones a menudo han excluido la explotación animal.
Según John Nezlek, profesor del Departamento de Ciencias Psicológicas del College of William & Mary y único autor del estudio, «los vegetarianos pueden ser vistos por los miembros de la mayoría omnívora como individuos que han rechazado explícitamente la dieta mayoritaria y los valores que esta representa». Además, «en casos extremos, representan una amenaza para la sociedad y su forma de vida».
El autor también señala que los resultados podrían no ser extrapolables a otros grupos sociales que no forman parte de la muestra, como América Latina o Asia.
Fuente: Vegan FTA.


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