Una investigación que ponía de manifiesto las prácticas crueles que los investigadores realizaban ha obligado a poner fin a los experimentos
El hospital St. Joseph’s Health Care London de Ontario (Canadá) se ha comprometido a suspender de manera inmediata el uso de perros en sus investigaciones médicas. La noticia ha salido a la luz tras la indignación pública causada por la publicación de un informe de la Oficina de Periodismo de Investigación que confirmaba que el centro había estado utilizando, maltratando y matando en secreto cachorros durante experimentos relacionados con la salud cardíaca humana.
La investigación reveló que los experimentadores, que trabajaban en la sexta planta del hospital, provocaban ataques cardíacos de hasta tres horas de duración a los perros antes de matarlos y extraerles el corazón para su estudio. Un denunciante anónimo señaló que se ponía música a todo volumen para enmascarar el sonido de los ladridos en el resto del edificio, y que a menudo se dejaba a los animales solos durante largos períodos de tiempo.
El debate ha llegado incluso a la esfera política. El primer ministro de Ontario, Doug Ford, ha expresado en una rueda de prensa su agradecimiento a «quienquiera que haya filtrado la información», y ha calificado los hechos de «inaceptables«. Además, ha anunciado su intención de legislar para prohibir los ensayos médicos con perros y gatos, si bien no ha planteado medidas contra las pruebas en laboratorios en otros animales, como los primates que llegan a los centros canadienses desde Camboya.
A nivel estatal, Canadá ha publicado recientemente una hoja de ruta que podría llevar a la suspensión de estas pruebas en un futuro cercano. El bioeticista y profesor de filosofía en la Universidad de Dalhousie, Andrew Fenton, ha manifestado que «falta responsabilidad pública de cualquier organización certificadora».
Fuente: Vegan FTA.


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