Tres miembros de una trama delictiva internacional han sido detenidos
Más de 10000 aletas de tiburón (9’3 toneladas) han sido incautadas en Perú en una operación internacional que ha supuesto un duro golpe contra este mercado. La cifra sirve como recordatorio de la gran magnitud del comercio mundial de aletas de tiburón. Una práctica que está haciendo estragos en las especies de este pez.
La operación ha sido una de las mayores contra el comercio de aletas de tiburón en Latinoamérica. Su desarrollo tuvo lugar en noviembre, con la colaboración de distintos organismos internacionales. Tres miembros de una trama delictiva resultaron detenidos.
Las aletas incautadas procedían de tiburones azules y tiburones zorro, especies amenazadas. La policía peruana estima que el valor de estas supera los 11’2 millones de dólares en el mercado internacional.
Red ilegal
La investigación destapó una red ilegal que compraba aletas a pescadores en Ecuador y las declaraba falsamente como capturadas en aguas peruanas, con el fin de introducirlas en el mercado. Desde Perú, se exportaban a China.
Como depredadores, los tiburones desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas marinos. El comercio de sus aletas está diezmando sus poblaciones en todo el mundo y su desaparición provoca un efecto dominó que desestabiliza las redes tróficas, degrada los arrecifes de corral y acelera el colapso ecológico de los océanos.
Esta también es una práctica extremadamente cruel con los tiburones, conocida como finning. A estos animales se les amputan las aletas tras capturarlos, para después devolverlos al mar vivos. De manera inevitable, estos animales terminan muriendo desangrados.


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