Algunas aves cambiaron la forma de su pico como respuesta a las restricciones durante la pandemia

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Un estudio analiza cómo los cambios en la actividad humana generaron alteraciones morfológicas en los juncos de ojos oscuros

Algunas aves que nacieron durante el período en que se aplicaron restricciones debido a la pandemia de la COVID-19 presentan alteraciones en la forma y tamaño del pico. Así lo ha revelado un estudio liderado por investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles, en base a los datos obtenidos del seguimiento de centenares de juncos de ojos oscuros nacidos en el entorno del campus universitario, durante y después de la pausa de la actividad humana que tuvo lugar con motivo de la pandemia mundial.

No es la primera vez que se observan alteraciones de este tipo en aves. Así, en el caso de los juncos, ya se conocía que la forma y el tamaño de los que habitan en Los Ángeles es diferente del que presentan los que habitan fuera de la ciudad. Los que viven en el entorno urbano tienen los picos más cortos y gruesos, como una posible adaptación al nicho alimentario y conductual de la ciudad. Según los investigadores, esta cambio puede deberse al acceso a desechos de alimentos.

Tampoco es la primera vez que se analizan los cambios conductuales en animales de diferentes especies como respuesta a la pausa en las actividades humanas en el año 2020.

Impacto humano

El equipo de investigadores se propuso llevar a cabo un seguimiento de la forma y el tamaño de los picos de estas aves en diferentes períodos. Antes de la aplicación de restricciones por la COVID-19, observaron que los picos ya eran diferentes a los de las aves que residen fuera de la ciudad. Pero los pájaros nacidos en Los Ángeles durante las restricciones o poco después mostraron una forma similar a la de estas últimas. En el período posterior a la pandemia, los picos de los juntos volvieron a su forma anterior.

Según los investigadores, sus conclusiones permiten analizar el impacto de la actividad humana en la fauna silvestre. «Estos hallazgos muestran la rapidez y la fuerza con la que los humanos pueden afectar a otras especies«, señalan. El trabajo «destaca la necesidad de comprender las complejas interacciones entre ambos».

Sin embargo, la causa del cambio en la morfología del pico de estas aves sigue sin quedar clara y seguirán siendo necesarias nuevas investigaciones que arrojen luz en el asunto. Los resultados del estudio, publicado en la revista PNAS, sugieren una «alta sensibilidad adaptativa» de la especie.

Los investigadores especulan sobre el desperdicio alimentario como posible impulso de los cambios en la forma del pico, que cambiaría rápidamente en respuesta a los recursos.

Fuente: EFE Verde.

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