El animal formaba parte de un proyecto de recuperación de la especie y fue liberado en 2017 en el Parque Nacional de los Picos de Europa
Un quebrantahuesos liberado en 2017 en la vertiente asturiana de los Picos de Europa ha sido encontrado muerto por envenenamiento. El hallazgo se ha producido en el límite entre los municipios cántabros de Peñarrubia y Cillorigo de Liébana. Así lo ha confirmado la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos después de que el equipo veterinario de Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria determinara la causa de la muerte.
El cuerpo del animal, llamado Centenario, se halló el pasado 18 de enero, en el transcurso de las tareas habituales de monitorización de aves marcadas. Localizaciones anómalas mostradas por su emisor satelital dieron la voz de alarma.
Tras el hallazgo de Centenario, se han organizado batidas y un dispositivo de rastreo en el área donde se encontró, con el objetivo de localizar posibles cebos, restos tóxicos u otros indicios que permitan esclarecer los hechos y evitar que otros animales sufran el mismo destino. Las muestras biológicas del animal se analizarán para identificar la sustancia empleada en el veneno que ingirió.
El uso de veneno en la naturaleza está prohibido. Sin embargo, este sigue siendo el causante de la muerte de numerosos animales, que habitualmente no son el objetivo de la persona que lo deposita. Este método no selectivo es letal para la fauna silvestre.
El quebrantahuesos es una especie en peligro de extinción. Acabar con la vida de uno de ellos -directa o indirectamente- puede acarrear penas de entre seis meses y dos años de prisión. También implica multas de entre 50000 y 200000 euros o 600000 euros en los casos más graves.
Centenario formaba parte del proyecto LIFE Pro Quebrantahuesos, que tiene lugar entre los Pirineos y los Picos de Europa con el fin de recuperar las poblaciones de la especie.
Fuente: EFE Verde.


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