La cifra de perros y gatos víctimas de envenenamientos aumenta, y preocupan los casos en carroñeros
Entre 2019 y 2023, fueron hallados 879 cadáveres de animales muertos por envenenamiento, según datos del Seprona que también indican que el peor año fue 2021, con 291 envenenamientos constatados. Ecologistas y expertos creen que la cifra real es mucho mayor.
En las dos últimas décadas, el uso de cebos envenenados ha aumentado al ámbito agrícola y ganadero, mientras que en los años 90 el 80% de los casos detectados se dieron en cotos de caza. Esta práctica, además, ya no solo se restringe al ámbito del campo, sino que está llegando a entornos urbanos y no solo afecta a depredadores, contra los que tradicionalmente han ido dirigidos, sino también a animales considerados de compañía, como perros y gatos.
El uso de estos venenos está prohibido y penado en España. Al no ser selectivos, son extremadamente perjudiciales para el conjunto de la biodiversidad, pues pueden afectar a cualquier individuo, incluidos los humanos.
Buitres, cuervos, milanos, águilas, zorros, osos pardos y lobos ibéricos destacan entre los principales perjudicados por los cebos envenenados, que suelen utilizarse para matar animales considerados «molestos» para cazadores, ganaderos o apicultores. Algunas sustancias son de muy elevada toxicidad y pueden perdurar en el tiempo, transmitiéndose a depredadores y carroñeros. Preocupan especialmente las especies protegidas víctimas de envenenamientos, como el quebrantahuesos o el alimoche.
Delito
España autorizó el uso de cebos envenenados contra depredadores en la Ley de Caza de 1879, por parte de los denominados envenenadores profesionales, y no se prohibió hasta más de un siglo después, en 1983. La persecución del delito, sin embargo, resulta complicada, ya que no suele haber testigos, los autores conocen el terreno y no necesitan estar continuamente en el lugar donde ponen el cebo. Las penas previstas en el Código Penal van desde los dos a los cuatro años de prisión.
En 2023, el Seprona realizó 430 inspecciones relacionadas con 48 delitos y 327 infracciones administrativas que se saldaron con 36 detenidos e investigados y el hallazgo de 129 animales envenenados, 158 cebos y 829 artes prohibidas (508 cepos para aves, 39 cepos para mamíferos, 225 lazos, 34 redes para conejos y 18 jaulas trampa).
En el marco de estas actuaciones, también se intervinieron ocho armas de caza carentes de documentación y dos visores térmicos.
La mayoría de las infracciones penales (62%) fueron catalogadas como delito contra la flora y la fauna. El 21% se catalogó como delito de caza y el 13% como otros delitos. Solo un 4% se consideró delito de maltrato animal, porcentaje que se prevé aumente en los próximos años, tras la ampliación de la protección a todo animal vertebrado en la reforma del Código Penal de 2023.
Entre abril de 2023 y marzo de 2024, murieron 198 animales por métodos prohibidos, sobre todo buitres leonados (31), tórtolas turcas (31), córvidos (26) y milanos (16). En cuanto a mamíferos, el veneno afectó a 28 perros y 16 gatos, seguidos de once zorros y siete conejos.
Fuente: EFE Verde.


Deja un comentario