Varias organizaciones de protección animal han presentado algunas propuestas para una transición ética | La alcaldesa plantea un proyecto que perpetúa la explotación animal
El Ayuntamiento de Mijas ha rechazado las propuestas de varias entidades de protección animal para dejar atrás los burro-taxis. La organización FAADA alude específicamente a la alcaldesa del municipio como la principal obstaculizadora del cambio.
FAADA, El Refugio del Burrito, Todos los Caballos del Mundo y Donkey Dreamland habían presentado una serie de peticiones para resolver la cuestión de forma ética.
La primera de ellas era indemnizar a los arrieros, como a los cocheros en Málaga, para que cedan a los animales y se les pueda trasladar a santuarios. Pero pese a que Mijas tendrá este 2026 el presupuesto municipal más alto de su historia, el Ayuntamiento se ha negado a destinar 600000 euros a estas indemnizaciones. Esta cifra es «muy inferior a loas 1’5 millones que el Ayuntamiento ha gastado este año únicamente en luces de Navidad, unas instalaciones que además quedaron totalmente destruidas por el temporal», expresan desde FAADA.
Evaluación independiente
Otra de las propuestas, a coste cero para el Ayuntamiento, consistía en una evaluación veterinaria independiente realizada por un especialista en burros. Así, podría obtenerse un informe adecuado sobre su estado físico y psicológico. El consistorio también se ha negado y se la excusado en la reciente contratación de un veterinario municipal. Este, sin embargo, no solo no es especialista en équidos, sino que en 2005 recibió una sanción por el sacrificio de un animal sin seguir las exigencias legales.
«El principal obstáculo en estas negociaciones es la alcaldesa, Ana Mata, que está impulsando un proyecto propio que no pone fin a la explotación, sino que la transforma«, explica FAADA. Este proyecto implica la concentración de 54 burros en una hectárea, permitiendo la interacción con los turistas y fomentando la cría bajo el pretexto de conservar la raza del burro andaluz.
Las organizaciones de protección animal advierten de los peligros del proyecto de la alcaldesa, como su ubicación en un barranco que requiere una costosa adaptación del terreno, un sistema de cría de animales que perpetúa su explotación, la falta de evaluación física y psicológica de los burros tras una vida de explotación, la agrupación de asnos sin castrar que han permanecido atados toda su vida sin poder moverse con libertad o el gasto de 80000 euros que ha supuesto solo la redacción del planteamiento. A esta cantidad se suman 44000 euros de la licitación, sin haber comenzado todavía las obras.
Además, los «burro-taxis» son individuos cruzados que no aportan valor a la conservación de la raza andaluza.


Deja un comentario