La empresa que opera la instalación afirma estar comprometida con el «bienestar animal»
Asfixia, hemorragias y fracturas en el cráneo. Es la realidad que soportan las truchas en sus últimos momentos de vida en un matadero de Escocia. Así lo ha revelado la última investigación de Igualdad Animal al respecto, que suscita serias preocupaciones sobre el sufrimiento extremo de los peces durante su matanza. El matadero en el que se han obtenido las imágenes se encuentra en Ardnish y es operado por SeaQureFarming Group, empresa que afirma estar comprometida con el «bienestar animal».
La investigación tuvo lugar durante dos días consecutivos de agosto de 2025. Esta muestra a peces conscientes mientras se asfixian, sangran de manera abundante y sufren traumatismos, incluidas fracturas craneales. También se documentó la salida de truchas de las máquinas de aturdimiento todavía conscientes, moviéndose de forma intensa y con signos de dolor.
Algunos animales morían por asfixia debido a la alta velocidad de la línea de matanza, que el personal era incapaz de gestionar de forma adecuada.
Otras que escapaban de la maquinaria eran arrojadas directamente sobre el hielo, donde pueden sobrevivir más de diez minutos fuera del agua.
Algunos peces fueron golpeados con porras como método de «aturdimiento», pero no llegaban a perder la conciencia y sufrían lesiones cerebrales graves mientras continuaban asfixiándose.
Las recomendaciones no se aplican
Ya en 2024, el Comité de Bienestar Animal del Gobierno británico señaló que métodos como el uso de agua saturada con CO2, el enfriamiento en hielo o el corte de branquias en peces conscientes no deberían utilizarse. Las recomendaciones siguen sin aplicarse y las malas prácticas en este sentido se suman al manejo inadecuado por parte de los operarios.
Por su parte, las autoridades escocesas conocen «desde hace décadas la necesidad urgente de proteger a los peces durante la matanza, pero siguen retrasando medidas esenciales, condenando a millones de animales a un sufrimiento extremo», apunta Abigail Penny, directora ejecutiva de Igualdad Animal en Reino Unido. No es la primera vez que una investigación alerta sobre esta situación.
Reino Unido cuenta con alrededor de 290 granjas de truchas. Cada año se crían y se matan unos 20 millones de estos peces, la mayoría en Escocia. Igualdad Animal reclama la aprobación urgente de una legislación específica para su protección.


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