La industria ganadera será la principal beneficiada
Grandes comercializadoras de soja seguirán contribuyendo a la deforestación del Amazonas para nutrir a la industria ganadera tras el abandono de la Asociación Brasileña de las Industrias de Aceites Vegetales (Abiove) del acuerdo por el que se comprometía a dejar de adquirir soja cultivada de áreas deforestadas en la Amazonía. De esta entidad forman parte gigantes de la industria agroganadera como Cargill, Bunge, JBS, Cofco y Amaggi.
El anuncio se ha producido días después de la entrada en vigor de una ley en la región de Mato Grosso (Brasil) por la que se veta la concesión de incentivos fiscales a las empresas parte de la Moratoria de la Soja, un acuerdo por el que cesó la adquisición de soja cultivada en áreas deforestadas entre 2008 y 2025.
Este acuerdo, según las entidades ecologistas, ha sido un instrumento clave en la preservación de la Amazonía en las últimas dos décadas. Sin embargo, ha recibido críticas por parte de la industria que se opone a la imposición de restricciones por razones ambientales y que ha encontrado un aliado en el Gobierno de Mato Grosso.
«Una decisión empresarial»
«Al anunciar su salida del acuerdo, la Abiove renuncia a un compromiso que ayudó a reducir la deforestación en la Amazonía. Se trata de una decisión empresarial y no del cumplimiento de una exigencia legal», ha señalado Greenpeace.
Por su parte, WWF, señala que la decisión de la Abiove implica «un retroceso grave e injustificable» y debilita uno de los instrumentos más eficaces en la lucha contra la deforestación.
Las entidades ecologistas apuntan que la deforestación en la Amazonía disminuyó un 69% entre 2009 y 2022 gracias, en parte, a la Moratoria de la Soja. Esto no impidió que la producción de soja en la región aumentara un 344%. Se estima que el fin del acuerdo provocará un aumento del 30% en la deforestación hasta 2045, en beneficio de la industria ganadera.
Fuente: EFE Verde.


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