Las autoridades han iniciado una investigación por presunto maltrato animal
Una elefanta en cautiverio de 65 años a la que se pintó de rosa para una sesión fotográfica ha muerto en Jaipur (India). El caso ha generado indignación a nivel global y ha dado pie al inicio de una investigación por presunto maltrato animal.
Jaipur se conoce como la «ciudad rosa» debido al color de centro histórico. También es famosa por albergar el Fuerte Amber, una majestuosa fortaleza del siglo XVI que lleva a cuestas la triste historia de decenas de elefantes utilizados para paseos turísticos.
La fotógrafa rusa Julia Buruleva, afincada en Barcelona, fue la encargada de la polémica sesión fotográfica en la que se decidió pintar de rosa brillante el cuerpo de la elefanta, llamada Chanchal, y a la modelo que montó sobre ella frente a un templo abandonado.
Estrés y explotación
Las imágenes se difundieron a finales del año pasado y han vuelto a viralizarse después de la muerte de Chanchal, con fuertes críticas sobre el uso de animales en actividades artísticas y turísticas. Señalan que la elefanta fue sometida a estrés y explotación de forma innecesaria. Los organizadores de la sesión se han defendido alegando que la pintura no era tóxica.
En una era en la que la tecnología puede recrear conceptos visuales de forma realista y sin causar daño a animales, numerosas personas han cuestionado por qué no se utilizaron herramientas digitales o técnicas de postproducción que no involucraran a Chanchal.
«Normalizar estas prácticas en las redes sociales conlleva el riesgo de fomentar la imitación, sobre todo en destinos turísticos populares donde los animales ya son vulnerables a la explotación», advierten desde World Animal Protection.
Los elefantes gozan el nivel máximo de protección según la Ley de Protección de la Vida Silvestre en India. Pero «este incidente ilustra las deficiencias en la aplicación de los principios morales y legales en lo que respecta a la protección de los elefantes en cautiverio», apuntan. También pone de manifiesto el abuso generalizado de estos animales en cautividad para el turismo.
Investigación
Las autoridades investigan si la sesión fotográfica obtuvo los permisos correspondientes y si cumplió las normas de bienestar animal y las que regulan el uso de elefantes en cautividad.
Por su parte, Julia Buruleva ha defendido su trabajo alegando que la pintura utilizada era orgánica y lavable y que se usó durante un período de tiempo corto, «bajo la supervisión del cuidador de la elefanta», ha comentado. El responsable del animal ha expresado que Chanchal ya no se utilizaba para paseos turísticos y que el motivo de su fallecimiento ha sido su avanzada edad. También ha señalado que la sesión de fotos no le causó angustia ni lesiones.
La piel de los elefantes
Pintar elefantes es una práctica común promovida por empresas turísticas que los utilizan como lienzos. «Sesiones de fotos como esta incitan aún más al público a participar en experiencias que pueden causar dolor físico y mental a los animales», apunta World Animal Protection.
La piel de los elefantes es sensible y porosa. Estos animales son propensos a sufrir estrés en situaciones desconocidas, incluso si no se utilizan sustancias nocivas.
Elefantes en el Fuerte de Amber
El Gobierno ha señalado que se está trabajando para garantizar el bienestar de los elefantes en el Fuerte de Amber, pero World Animal Protection pide acciones concretas que inicien el proceso de eliminación gradual de los paseos en elefante, y el traslado de los animales a santuarios. «Este incidente en particular subraya la necesidad urgente de una supervisión más estricta de la vida silvestre utilizada para el turismo, la creación de contenido y las redes sociales», indican.

Aluden también a una «aplicación inconsistente de la ley que puede permitir que prácticas nocivas continúen bajo el pretexto de la cultura, el arte o la tradición, poniendo en riesgo a los animales».
Empresas como UnBound Expeditions, Going Wild Tours, Hetalbon Resort, Wild Paw Adventures y NorthEast Travels se han comprometido a dejar de ofrecer paseos en elefante a turistas.
Imagen de cabecera: Julia Buruleva.


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