El estado físico de Sona revela su pasado de explotación en espectáculos circenses
El último tigre explotado en espectáculos circenses en Portugal, ha sido trasladado al santuario de la Fundación AAP en Villena (Alicante). Su nombre es Sona, que ahora podrá descansar tras una vida entera siendo utilizado para el entretenimiento.
Sona tiene actualmente 16 años de edad, y llevaba desde los tres meses de vida siendo exhibido en un circo. Allí vivía encerrado en un remolque con una pequeña jaula exterior.
Este no solo es el último tigre utilizado en un circo de Portugal, sino también el último animal salvaje.
Portugal ha prohibido el uso de animales salvajes en circos
En su traslado a Villena ha colaborado la organización Pangea Trust, que conocía la situación de Sona desde 2018. Pero en aquel momento no existía una norma que prohibiera el uso de animales salvajes en espectáculos circenses en Portugal. Esta entró en vigor en julio de 2025, y desde entonces, los propietarios del circo que explotaba a Sona aceptaron su traslado a un lugar adecuado a sus necesidades.
La apariencia física de Sona revela su pasado de explotación. Esto es visible en el desungulado de sus pies delanteros, práctica habitual en circos que consiste en amputar la primera falange de los dedos para evitar que las uñas crezcan y puedan hacer daño a los seres humanos. Este procedimiento es muy doloroso para cualquier felino y tiene consecuencias de por vida en su movilidad y bienestar.
También le falta un colmillo, que se le extrajo tras una infección en la encía dos años atrás; tiene cataratas severas y su mosculatura está debilitada en caderas y piernas, probablemente debido a la falta de movimiento durante toda su vida. Asimismo, presenta lesiones en las almohadillas de las extremidades por haber vivido sobre una superficie dura y sin cobertura natural.
Fuente: EFE Verde.


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