Los ensayos tuvieron lugar en Reino Unido para clientes de la Unión Europea, que los sigue exigiendo como requisito legal
Nuevas imágenes obtenidas en un laboratorio de Reino Unido muestran la realidad del sufrimiento animal en las pruebas de toxicidad exigidas por la Unión Europea, dado que se realizaron para clientes de los países miembros.
La organización FAADA ha compartido las imágenes y pide a la ciudadanía que firme la petición para una investigación relevante para los seres humanos, dentro de la campaña ‘Toxicity’.
Los documentos revelan cómo se inmoviliza a animales como perros, cerdos, conejos, roedores o primates para someterlos a procedimientos invasivos como inyecciones, inhalación de sustancias tóxicas, alimentación forzada o exposición cutánea a productos peligrosos.
Estas pruebas tienen lugar para determinar en qué nivel una sustancia puede provocar daños, enfermedad o la muerte en seres humanos. En algunos casos, a los animales se les administran dosis hasta 100 veces superiores a las que se les administraría a un ser humano. Además, dadas las diferencias entre el organismo de los animales no humanos y el de los humanos, en la mayoría de los casos las pruebas fracasan en la fase de investigación en humanos.
Los animales se mantienen confinados en jaulas durante las pruebas, para después ser sacrificados, si sobreviven.
Testimonios del personal del laboratorio muestran cómo los trabajadores también se enfrentan al dilema entre cuidar de los animales y hacerles daño durante las pruebas.
Legislación
La Unión Europea prohibió hace años el uso de animales en pruebas cosméticas y de detergentes. Pero todavía es un requisito legal utilizar animales en pruebas de toxicidad para evaluar la seguridad de sustancias químicas, medicamentos, pesticidas o aditivos alimentarios.
Estos ensayos también tienen lugar en España. En 2021, esta realidad se hizo visible tras la publicación de las imágenes del caso Vivotecnia, cuyos acusados finalmente han sido absueltos.


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