Tras colocarse redes para evitar la entrada de aves, estas son capaces de acceder pero quedan atrapadas
Activistas de Valencia Pidgeon Save y Valencia Animal Save denuncian la muerte masiva de palomas en el Tinglado 2 de Valencia, un edificio de estilo modernista declarado Bien de Relevancia Local, actualmente dedicado al ocio y a actividades como el patinaje. La muerte de las aves habría sido provocada por la mala colocación de unas redes en la cubierta, que se han convertido en una trampa mortal para las aves.
Las redes se colocaron bajo la cubierta del edificio durante unas obras de restauración, con el fin de evitar la entrada y nidificación de palomas. No obstante, una incorrecta colocación unida a la falta de mantenimiento han provocado el efecto contrario: las palomas entran por diversas aberturas pero, en muchas ocasiones, quedan atrapadas y no pueden salir, sobre todo los individuos jóvenes.
«Mirar hacia arriba en un lugar que debería ser lúdico se traduce en un espectáculo dantesco de animales agonizando, muertos y en descomposición», señalan las activistas. Indican, además, que existen reseñas, quejas y denuncias tanto a la Policía Local como al Ayuntamiento que no han dado lugar a ninguna actuación.
Nidos, excrementos y agonía
En el Tinglado 2 sigue habiendo nidos y excrementos, pero también «agonía y muerte», recuerdan. «Semejante dejadez supone una crueldad terrible para las palomas: ellas se ven atraídas por las cornisas de los edificios altos porque su hábitat original son los acantilados; por lo tanto, la altura de las construcciones despierta su memoria genética», explican.
Las imágenes obtenidas por Valencia Pidgeon Save y Valencia Animal Save muestran cadáveres enganchados en una red en proceso de descomposición, aves aleteando desesperadamente y una jaula trampa abandonada con animales en su interior. Además, señalan la existencia de «un hedor insoportable» en algunos puntos de este edificio que se considera parte del patrimonio histórico de Valencia.
Pienso anticonceptivo
Como alternativa, las entidades proponen la instalación de palomares ecológicos con pienso ecológico, una acción que ya se estaba haciendo en Valencia y que llegó a situarla como pionera en el trato ético hacia los animales urbanos. Sin embargo, se abandonó por razones desconocidas. «Este método ya ha conseguido que las palomas vivan dignamente, reduciendo su número paulatinamente, sin causar molestias o daños en infraestructuras municipales», agregan.
«Los demás animales forman parte de los ecosistemas urbanos, nos corresponde crear espacios de convivencia donde todas las especies animales tengan su lugar. No es aceptable que, conociendo y teniendo los medios adecuados para hacer efectiva una gestión ética de poblaciones, se opte por soluciones absurdas que devienen en una crueldad totalmente fuera de lugar», concluyen.
Valencia Pidgeon Save y Valencia Animal Save impulsarán nuevas movilizaciones y denuncias hasta que deje de haber aves muertas en el Tinglado 2 y Valencia vuelva a gestionar la población de palomas de manera ética, tal como demanda una ciudadanía cada vez más consciente.


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