Durante dos semanas, la tienda de helados del Born destinará parte de sus beneficios a tres proyectos de la ONG
Pulpos, tiburones y cachalotes protagonizan una campaña de divulgación sobre la conservación marina este verano, impulsada por la marca Cajú Gelato y la ONG Acción Océanos. La iniciativa surge con el objetivo de concienciar al público barcelonés que disfruta de los días de playa en el Mediterráneo y de dotar de recursos a la investigación científica que protege a estos animales.
Durante dos semanas, la tienda de helados plant-based del Born (Barcelona) Cajú Gelato destinará parte de sus beneficios a tres proyectos de la ONG: el registro acústico de cetáceos en el Garraf, en colaboración con la Asociació Cetàcea; la prohibición de la carne de tiburón en comedores públicos en España y el freno a las macrogranjas intensivas de pulpos en Europa.
La campaña dará comienzo el próximo domingo, 5 de julio, y se alargará hasta el 19 de julio. La inauguración tendrá lugar este domingo, con la presencia de la divulgadora ambiental Carlota Bruna y la bióloga marina Taïme Smit, cofundadoras de Acción Océanos. Ambas compartirán con los asistentes su labor de conservación. Su trabajo consiste en elaborar propuestas de presión social respaldadas por la evidencia científica para impulsar cambios legislativos.
Durante la próxima quincena, las tarrinas y conos de Cajú Gelato lucirán pegatinas con ilustraciones de los tres animales (pulpos, cachalotes y tiburones) que sustituirán a la etiqueta habitual. Además, el local dispondrá de códigos QR interactivos con vídeos informativos.
Ciencia y acción ciudadana
Para Carlota Bruna, activista medioambiental y Embajadora del Pacto Europeo por el Clima, esta colaboración es un paso adelante en su trabajo: «El Mediterráneo me enseñó a amar la naturaleza antes incluso de saber ponerle nombre. Hoy veo un mar más vulnerable que el de mi infancia, pero también veo una comunidad cada vez más grande dispuesta a protegerlo. Y ahí es donde quiero estar: sumando esfuerzos y trabajando para proteger el mar y todas las especies que lo habitan», declara.
Taïme Smit, presidenta de la asociación, expresa: «Llevo toda la vida enamorada del mar y de todas las maravillas que alberga. Por eso, esta colaboración entre Acción Océanos y Cajú, en la que se unen la ciencia y la acción ciudadana con una marca que apuesta por la sostenibilidad y el amor a nuestro planeta, me parece tanto preciosa como imprescindible. Para proteger nuestro océano necesitamos más impulsos como este. Más fuerza, más compromiso… Y más esperanza».
Para Pablo Marín, fundador de Cajú Gelato, esta campaña es su forma de «aportar nuestro granito de arena colaborando con las campañas de Acción Océanos, que nos acerca a nuestro compromiso de ser un proyecto que tiene un trasfondo más allá del negocio«.
Esta alianza se ha fraguado con un propósito compartido: el de demostrar que el consumo cotidiano y la gastronomía urbana pueden ser motores de concienciación y de conservación ambiental.
Los tres proyectos
La campaña Proyecto Acústica, Cachalotes del Garraf surge para la investigación y registro acústico de las poblaciones de cachalotes en las costas del Garraf, justo debajo de Barcelona. El proyecto monitorea las complejas formas de comunicación social (codas) de estos animales y recoge datos esenciales para exigir corredores de protección acústica y límites del tráfico marítimo para evitar colisiones fatales con madres y crías.
Por su parte, Stop Octopus Farming es una campaña internacional para frenar y prohibir la apertura de granjas de cría intensiva de pulpos en tanques artificiales por motivos de bienestar animal y sostenibilidad.
La tercera campaña, ¿Qué estamos comiendo?, nace con objetivos de divulgación científica y educación ambiental y con orientación a prohibir el suministro y consumo de carne de tiburón en centros públicos educativos y sanitarios en toda España.
Imágenes: Cajú Gelato y Acción Océanos.


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