Activistas de tres organizaciones han recordado los nombres de los animales días antes del comienzo de las corridas
Activistas convocados por Asturies Antitaurina, AnimaNaturalis y CAS International han organizado, este 9 de agosto, una performance en la Plaza del Marqués de Gijón. La acción, días antes del inicio de la Feria taurina de Begoña, ha sido el preludio de la manifestación que tendrá lugar en la ciudad el próximo 16 de agosto.
El acto ha sido un homenaje a la memoria de los toros muertos en la plaza de toros de El Bibio, en el que los activistas han portado lápidas con los nombres de los toros ejecutados en la última temporada. «Los nombres que nunca se pronuncian cuando se habla de tradición, cultura o patrimonio», apostillan los convocantes. Una imagen muy distinta a la de los carteles que ya cuelgan en distintos puntos de la ciudad como anuncio de la Feria de Begoña, que se celebrará entre el 13 y el 17 de agosto.
«Gijón va a llenar de nuevo su plaza de sangre justo cuando en Asturias la propia Junta General ha reconocido que las corridas son maltrato animal. Hoy ponemos nombre a esos animales porque invisibilizarlos es la primera condición para que esto siga ocurriendo», manifiesta Cristina Ibáñez, portavoz de AnimaNaturalis.
«Queremos que quien pase por la Plaza del Marqués este domingo vea exactamente lo que hay detrás del espectáculo: un ser con nombre propio, y una muerte que nadie eligió», agrega.
La feria taurina de Gijón acogerá tres corridas de toros, una novillada y un festejo de rejones.

Dos años sin corridas de toros
Los festejos taurinos regresaron a Gijón hace dos años, de la mano de la actual alcaldesa, Carmen Moriyón, tras dos temporadas sin corridas de toros. La suspensión tuvo lugar en 2021, cuando la entonces alcaldesa, la socialista Ana González, canceló la concesión de la plaza. Durante la última corrida de esa temporada, se lidiaron dos toros a los que llamaron «Feminista» y «Nigeriano». Uno de los toreros brindó a uno de ellos a los dirigente de Vox presentes en el tendido, mientras la alcaldesa calificó los hechos de una «broma de mal gusto».
«Que un cartel taurino se use para humillar al feminismo o a las personas migrantes no fue un exceso puntual: es la misma lógica que sostiene la fiesta, la de convertir el sufrimiento de otro ser en espectáculo y motivo de burla. Volver a llenar la plaza no borra esa historia, la confirma», apunta Ibáñez.
Imagen de cabecera: cedida por Asturies Antitaurina.


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