Si fuera localizada, su destino podría ser el matadero
Una vaquilla huyó, el pasado 15 de agosto, de un festejo taurino en el municipio de Minglanilla (Cuenca), que celebraba sus fiestas de la Virgen de la Piedad. Desde entonces, no ha sido localizada. Si lo fuera, su destino podría ser el matadero. Pero PETA quiere cambiar esta realidad e insta al Ayuntamiento a indultar a la joven vaca que solo huyó aterrorizada y enviarla a un santuario.
«Esta valiente vaquilla reunió toda su fuerza y coraje para escapar de las multitudes que la atormentaban. Si Minglanilla realmente desea honrar a la Virgen de la Piedad, debe elegir la compasión y concederle la seguridad y la libertad que tanto anhela», manifiestan desde PETA.
La vicepresidenta de la organización, Mimi Bekhechi, ha remitido una carta al alcalde del municipio.
Estimado señor alcalde,
Nos ponemos en contacto con usted a raíz de la situación que vive la vaquilla que escapó durante los encierros de Minglanilla, celebrados en honor a la Virgen de la Piedad.
El propio Ayuntamiento la describe como un animal noble y tranquilo. No obstante, hasta el animal más dócil hará lo imposible por escapar cuando está aterrorizado. Podemos imaginar el pánico de verse rodeada por una multitud enfervorizada, con gritos, golpes y persecuciones. Su huida fue un desesperado intento de ponerse a salvo.
Desde entonces, lleva días sola, escondida en un entorno desconocido, mientras la busca un operativo. Debe de estar viviendo una situación de estrés extremo, y por eso les pedimos algo muy sencillo pero profundamente humano: denle una segunda oportunidad.
Una vez localizada, no la devuelvan a los encierros ni la condenen de nuevo al sufrimiento de un espectáculo taurino. Entréguenla a un santuario, donde pueda estar a salvo, relacionarse con otras vacas rescatadas y vivir el resto de su vida libre de explotación y miedo.
La Virgen de la Piedad, madre de compasión y amor, nos enseña que la piedad y la ternura hacia los más vulnerables son reflejo del corazón de Dios. Ella no querría ver sufrimiento en su nombre. La misericordia debe estar por encima del espectáculo.
PETA está dispuesta a asumir la búsqueda de un santuario adecuado y a coordinar y sufragar su traslado, para que esta vaquilla no vuelva a conocer el terror de un festejo taurino.
Ella ya hizo todo lo posible por salvar su vida. Ahora la decisión de darle una vida en paz está en sus manos.
Atentamente,
Mimi Bekhechi.
Un santuario, el destino más justo
Por su parte, PACMA también ha solicitado formalmente al Ayuntamiento de Minglanilla y a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que descarten el sacrificio del animal y autoricen su traslado a un santuario. En concreto, el santuario Vacaloura se ha ofrecido a proporcionarle un hogar para el resto de su vida.
La vaquilla escapó justo después de salir del cajón y no llegó a participar en el encierro. El Reglamento autonómico establece un máximo de doce horas para el sacrificio de los animales después de un festejo taurino, pero no contempla la matanza obligatoria días después. Por ello, PACMA considera que existen las vías legales para salvar al animal.
El santuario Vacaloura ha iniciado una recogida de firmas con el objetivo de salvar a la vaca.


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