Perpetuar la cría de animales por su piel podría costar hasta 920 millones de euros
Prohibir las granjas peleteras sería más viable económicamente que elevar los estándares de «bienestar animal» en estas explotaciones. Así lo ha revelado un informe que concluye que el coste de eliminar gradualmente la cría de animales para la obtención de pieles costaría mucho menos que subvencionar nuevas normas de «bienestar» que no podrían satisfacer las necesidades de unos animales de naturaleza salvaje.
Según el estudio, la eliminación gradual de las granjas peleteras tendría un coste de alrededor de 144 millones de euros durante un período transitorio de cinco años. Por contra, mantener estas explotaciones con la aplicación de nuevas normas podría requerir entre 201 y 920 millones de euros, en función de las medidas introducidas, en el mismo período. Para poder implantar medidas distintas a las actuales, se necesitarían fondos públicos que se sumarían a lo que ya se invierte para sostener la industria.
Un estudio previo estimó que la cría de animales para la obtención de pieles costaba unos 446 millones de euros a la sociedad europea, en concepto de daños derivados de la contaminación, el uso de recursos, las molestias locales y la presencia en el medio de especies no autóctonas procedentes de granjas peleteras.
La propia EFSA ha aclarado que la imposición de nuevas medidas en las granjas no podría resolver los problemas de bienestar asociados a la propia existencia de estas instalaciones, basada en el mantenimiento de animales salvajes en jaulas.
Invertir en protección animal o en una industria en declive
«La Unión Europea se enfrenta a una elección clara: invertir una sola vez en una transición justa para abandonar la cría de animales para la obtención de pieles, o gastar mucho más tratando de mantener una industria en constante declive que nunca podrá proporcionar a los animales una vida digna, todo ello por un producto que ha pasado de moda. Utilizar fondos públicos para modificar las jaulas no es una solución duradera, ya que mantiene a los animales salvajes atrapados en una industria que nunca podrá satisfacer sus necesidades de bienestar. La Comisión Europea debería escuchar a los ciudadanos, basarse en los datos económicos y científicos y poner fin a la cría de animales para la obtención de pieles», sostiene Nick Clark, responsable sénior del programa de animales salvajes en Eurogroup for Animals.


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