Eurogroup for Animals pide disposiciones finales sólidas para que la medida se traduzca en mejoras para los animales
La Comisión Europea ha presentado su propuesta para revisar las normas de contratación pública de la Unión Europea por primera vez en una década. En ella, reconoce explícitamente el bienestar animal. Esto supone una oportunidad para garantizar que los miles de millones de euros de fondos públicos que cada año se destinan a la alimentación en instituciones públicas contribuyan a una transición alimentaria justa.
Se estima que las autoridades públicas de toda Europa gastan unos 50000 millones de euros al año en alimentos. Esto abarca entre 8000 y 10000 millones de comidas en colegios, hospitales, residencias y otras instituciones. Hasta ahora, no existen criterios en materia de bienestar animal que regulen la contratación pública de estas comidas. Pero este gasto puede influir en la demanda en todo el sistema alimentario.
En concreto, la propuesta introduce un artículo específico que alude a la calidad y la sostenibilidad de los alimentos como criterios a la hora de elegir la adjudicación y las condiciones contractuales. Estas consideraciones incluyen, explícitamente, los requisitos de bienestar animal. También llevarían asociados la producción ecológica, la remuneración justa para los agricultores, el valor nutricional, la salud y la estacionalidad.
Aunque no se trata de un reconocimiento implícito, desde Eurogroup for Animals han aplaudido la noticia. «Supone un paso positivo que puede ayudar a los compradores públicos a tener en cuenta otros aspectos además del precio«, señalan.
Sin embargo, el bienestar animal sigue siendo opcional. Por eso, el conjunto de organizaciones pide solidez en las disposiciones finales para que la medida se traduzca en mejoras significativas para los animales. «Dado que las instituciones públicas adquieren alimentos a gran escala, incluso cambios relativamente pequeños en los requisitos de contratación pueden influir en los mercados y en las prácticas de producción«, apuntan.
21/02/2025
La ciudadanía europea podrá opinar sobre la transición alimentaria en entidades públicas hasta el 7 de marzo
Las decisiones de compra de las administraciones pueden influir directamente en las prácticas de las empresas
La ciudadanía europea podrá manifestar sus opiniones acerca de la calidad de los menús en escuelas, hospitales y otros organismos públicos hasta el próximo 7 de marzo, en el marco de la consulta pública sobre la contratación. Se trata de una oportunidad para que la población influya en la toma de decisiones sobre la adquisición y oferta de alimentos sostenibles y respetuosos con los animales con dinero público. También para pedir que estas se alineen con los objetivos climáticos y la transición alimentaria hacia un modelo dietético basado en vegetales.
La contratación pública es el proceso por el que las autoridades o instituciones adquieren bienes y servicios de empresas. En estas decisiones reside también el ejemplo que nuestros representantes dan a la ciudadanía. A su vez, pueden verse influidas por la percepción y la demanda de los consumidores e influyen directamente en la forma de trabajo de las empresas.
Para Eurogroup for Animals, se trata de «un canal increíble a través del cual promover normas más estrictas de bienestar animal en toda Europa. Si los vendedores tuvieran que garantizar un determinado nivel de bienestar animal en los productos que venden a organismos públicos, los productores que lo cumplan recibirían más apoyo. Al mismo tiempo, se les animaría a priorizar y aplicar medidas de mayor bienestar para no quedarse atrás frente a la competencia», agregan.
El caso de Suecia
En Suecia, las prácticas de contratación pública han repercutido directamente en las condiciones de vida de los animales en granjas. Así, la actualización de los criterios de la Agencia Nacional Sueca de Contratación Pública ha llevado a varios ayuntamientos a comprometerse a comprar únicamente pollo o derivados de razas alternativas a las consideradas «de engorde». Esta decisión «enviará un mensaje claro tanto a los productores como a los responsables políticos de que el bienestar de los pollos es un factor a tener en cuenta en las decisiones de compra de las autoridades públicas».
En la actualidad, las empresas en la Unión Europea solo tienen que cumplir una norma obligatoria relacionada con el precio cuando venden productos a instituciones públicas, pero son necesarias más medidas. Eurogroup for Animals pide criterios de calidad de los productos, incluido el bienestar animal, como obligatorios en toda la contratación pública. Esto «probablemente les animaría a tomar decisiones más sostenibles y basadas en plantas«.
Además, «lograr que las instituciones públicas apoyen un mayor bienestar animal mediante mejores prácticas de contratación pública repercutiría sin duda en la vida de millones de animales», añaden.
Planta Vida
En España, la organización FAADA ha impulsado el proyecto Planta Vida, que trabajará con centros escolares y administraciones para reducir su huella ecológica y fomentar menús basados en proteína vegetal con la consiguiente reducción de la animal. La iniciativa cuenta con el apoyo de ProVeg y busca «transformar los comedores escolares».
«El cambio empieza en la educación y la alimentación infantil», señalan desde FAADA. Su proyecto fomentará dietas equilibradas basadas en plantas que repercutirán positivamente en la salud de niños y niñas, así como en la del planeta y en los animales, en un contexto en el cual el consumo de carne en nuestro país «casi duplica las recomendaciones sanitarias, lo que tiene consecuencias ambientales y sanitarias alarmantes. Además, millones de animales sufren cada año las condiciones extremas de la ganadería intensiva».
El proyecto comenzará en Cataluña, pero espera expandirse a otras comunidades autónomas, con talleres interactivos sobre el impacto del sistema alimentaria y la presentación de opciones sostenibles y éticas; y formación online para docentes, personal de comedores, catering y familias, impartida por especialistas en nutrición, sostenibilidad ética.
La iniciativa está alineada con la Agenda 2030 de la ONU, la Guía de Alimentación Saludable en la Etapa Escolar y el Plan Estratégico de la Alimentación de Cataluña (PEAC) 2021-2026.


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