Ecologistas temen que sea archivado y los delitos queden impunes
El que ha sido catalogado como «el caso más grave de envenenamiento de fauna» en Cuenca en los últimos años sigue sin ser juzgado dos años después. WWF y Ecologistas en Acción, organizaciones personadas en el caso, temen que este quede archivado y los delitos, impunes ante su posible prescripción.
Los hechos se remontan a febrero de 2022, cuando fue localizada muerta un águila imperial ibérica en el municipio conquense de Villagordo del Marquesado, gracias al emisor GPS que portaba. Después, se descubrieron los cadáveres de otros dos individuos de esta especie y de dos milanos reales. Ambas están catalogadas como «en peligro de extinción».
Hasta ahora, solo ha declarado uno de los investigados el pasado 23 de abril, pero aún no han declarado otros dos investigados.
Según las organizaciones ecologistas, España se encuentra a la vanguardia europea en la lucha contra los delitos contra la vida silvestre, pero la mayoría de los casos no llegan a ser juzgados y se tratan como meras infracciones leves por la vía administrativa o quedan sin resolver. El uso de veneno es el delito más frecuente de este tipo, seguido de la caza ilegal.
WWF ha señalado su preocupación por el repunte del uso de venenos en Castilla-La Mancha, una de las comunidades con más posibilidades de desarrollo para el águila imperial ibérica, junto con Castilla y León. «Es necesario y urgente que se incremente la persecución y enjuiciamiento de estos delitos, para que dejen de ser invisibles«, ha declarado Silvia Díaz Lora, técnica del Programa de Especies de WWF España.


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